Descuartizamientos y decapitaciones: Se impone la ley paramilitar en la frontera con Venezuela

La zona de frontera entre dos países son generalmente espacios difíciles de vigilar por los cuerpos de seguridad de cualquiera de ellos y los intereses que puedan estar involucrados mediante intereses por parte de grupos armados y elementos dentro de los mismos cuerpos de seguridad entran en una lucha a muerte a fin de imponer su control y dominio. Esto parece estar pasando actualmente en la frontera colombo-venezolana y todo apunta a ello.

Redacción Venezuela al Día

Lo que va diferenciando una lucha que para nada es de baja intensidad de una lucha armada declarada y manifiesta es que la forma no es guardada y pareciera más bien una pugna para dilucidar de qué lado se es capaz de provocar más temor a través de prácticas que no pueden ser denominadas de otra forma que macabras.

Y es que en cualquier conflicto pueden ocurrir muertes pero ello es muy diferente a que las mismas ocurran porque se forman tiroteos en cualquier sitio y a cualquier momento y que los cuerpos de seguridad sean el objetivo de forma directa termina por darle una connotación de empeoramiento directo.

Acerca de esto se guardan antecedentes recientes. En la zona fronteriza del estado Zulia, al occidente de Venezuela, han ocurrido casos en los cuales los contrabandistas han emboscado a cuerpos de seguridad resaltando un caso en el cual un soldado de apenas 20 años resultó secuestrado y posteriormente fue localizado  con mutilación de sus ojos y lengua.

Los secuestros abundan en zonas como San Antonio del Táchira y Ureña, muchas de las personas secuestradas jamás aparecen a pesar de que sus familiares pagan el rescate.

Aunque no trascendió con detalles a los medios, recientemente hasta el “supercomisario” y asesino confeso Freddy Bernal también habría sido objeto de secuestro, quizá las buenas relaciones del régimen venezolano le salvaron de una suerte peor que reaparecer con la pierna derecha enyesada.

Líneas de investigación se han abierto por parte de algunos medios que pueden costear las mismas tales como El Tiempo y sus avances apuntan que el caso del día 6 de julio, en el cual detuvieron a cinco hombres portando tres cabezas humanas en sacos en la zona de Ureña, ya no sería algo excepcional sino que  se estaría incrementando la tendencia al descuartizamiento como forma de guerra entre los grupos armados que hacen vida en ese sector fronterizo.

Con información de eltiempo.com.