Temen total paralización de hospitales en Caracas

La grave crisis que enfrentan los centros hospitalarios de toda Venezuela lleva de manera inobjetable a que será cuestión de poco tiempo, semanas quizá, para que muchos de ellos lleguen a paralizar sus actividades ante lo insostenible de la dramática situación en que se encuentran.

Redacción Venezuela al Día

Negada por el régimen y sus “motolitos”, la crisis avanza y no da tregua alguna indistintamente se trate de ambulatorios de primeros auxilios o de un hospital tipo IV en los cuales, desde hace bastante tiempo, también se han paralizado las actividades de muchas especializaciones y postgrados que servían para mejorar la capacitación médica tanto en lo académico como en la práctica.

A pesar del que Maduro y el flamante ministro de Salud, Carlos Alvarado, aseguran que “todo está bajo control” el hecho real es que todos los centros asistenciales trabajan, prácticamente, “con las uñas”.

Lo poco que llega de dotaciones resulta siempre insuficiente y aparte de ello casi nunca se contrastan las órdenes que llegan con lo que se declara que ha llegado ya que ante la premura de uso de los insumos, en muchas ocasiones se cae en una trampa que llega a amparar los “guisos” que practican personas expertas en esas lides.

Cada paciente que llega a estos centros debe hacerlo con la compañía de alguien dispuesto y con capacidad de rastrear por todas las farmacias posibles los insumos, medicinas y tratamientos que se requiera para el paciente pues en los hospitales lo que se dota es de una camilla en caso de que la haya en buen estado y disponible.

En cuanto a las condiciones sanitarias, en cada centro hospitalario se encuentran, aparte de los malos olores que inundan la mayoría de los espacios, gran cantidad de insectos como moscas y zancudos que en muchas ocasiones permiten propagación de enfermedades dentro de los mismos espacios donde se ha concurrido en busca de recuperar la salud.

Todo ello es del conocimiento de los entes del Estado que, en vez de abordar la problemática de una forma seria y sistemática, procura acallar las realidades a través de amenazas y amedrentamiento tanto a los familiares de pacientes (adultos o niños) como al personal que labora en dichos recintos.

Prueba de ello son las denuncias y análisis que presenta enumeradamente, el dirigente de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud), Mauro Zambrano en un artículo que respecto a este tema publica La Patilla.