Unión Europea anuncia nuevas y radicales sanciones al régimen de Maduro

“Hacerse el muerto para coger zamuros vivos”  es un viejo proverbio que ilustra de manera por demás clara la estrategia que ha aplicado el régimen de Nicolás Maduro para mantenerse en el poder aletargando todas las iniciativas de la oposición para obligar a contraer un compromiso de convocar a unas nuevas elecciones en Venezuela.

Redacción Venezuela al Día

Esas tácticas dilatorias  se sospecha, con sobrada razón, han sido direccionadas desde una isla ubicada en el mar Caribe y ante cuya égida la cerviz del régimen que usurpa el poder en Venezuela se inclina con gran facilidad permitiéndoles no solamente injerencia sino colocar a la patria de Bolívar en plano de servidumbre ante designios extranjeros.

Las múltiples sanciones que se han intentado y aplicado a los integrantes del gobierno de facto instaurado en el país se han anulado ante la facilidad con que el régimen maneja las arcas venezolanas, a su libre albedrío y sin rendir cuentas ante cualquier contraloría.

Y ante el arrecio de la presión internacional, Maduro apela nuevamente a las tácticas dilatorias con reuniones en Noruega, unas reuniones que nuevamente le han servido para ganar algo de tiempo mientras que el saqueo evidente continúa fracturando el ya desgastado y asolado poder adquisitivo del signo monetario venezolano con una nueva devaluación al colocar dos ceros más a los billetes circulantes en claro reconocimiento al proceso hiperinflacionario que para nada desean detener.

Ante todo ello, lo único que aciertan los integrantes de la Unión Europea (UE) es anunciar nuevas sanciones, mismas que han demostrado su inefectividad mientras se continúa en presencia de un genocidio declarado abiertamente en contra de la población venezolana que no ha podido o no ha querido emigrar.

Para la fecha presente la dolarización se ha implementado de facto en todos los estamentos del país y ello ha resultado fatal para la economía de los trabajadores formales que no solamente sufren la forma como se disparan los precios sino que también se encuentran desprotegidos porque las contrataciones colectivas han desaparecido como protección de los asalariados venezolanos.

Mientras tanto, los países que pueden decretar el fin del genocidio se contentan y felicitan entre sí por las tibias sanciones que no solamente podrían tardar en aplicarse, los “sancionados” se reirán de ellas mientras sus familiares viven vida de “jeques árabes” con los dineros expoliados a la república por toda esa “Corte de los milagros” que mantiene secuestrado el poder en Venezuela.

La información ha llegado a través de publicaciones de Beatriz Becerra, quien es Vicepresidenta Subcomisión DDHH del Parlamento Europeo y Eurodiputada, uno de los personajes emblemáticos que no entienden que no están tratando con sólo una tiranía sino con un conjunto de muchas vertientes delincuenciales.

Con información de Albertonews.