Régimen inicia “procesos de maquillaje” a sus mazmorras ante visita de Bachelet

La violación sistemática de los derechos humanos de la ciudadanía está contemplada dentro de los crímenes de lesa humanidad, máxime cuando es el Estado quien los comete de forma continua y descarada poniendo en juego para ello todo el poder que le ha sido conferido para hacer exactamente lo contrario, es decir, le corresponde al Estado la protección de los derechos humanos y garantizar a la ciudadanía del país el derecho a la alimentación y a fuentes de trabajo que les permitan vivir de forma digna.

Redacción Venezuela al Día

Y es que en Venezuela se ha dado un caso muy particular que rebasa, y con mucho, a las peores tiranías que se han instaurado, en distintos momentos, a lo largo de dos siglos en la región latinoamericana.

Venezuela presenta en la actualidad un secuestro del poder por parte de grupos que llegaron a ser electos de forma democrática pero que no están dispuestos a entregarlo por ninguna vía y han demostrado, de manera más que suficiente, que están dispuestos “a lo que sea” para no hacerlo.

La ciudadanía se ha manifestado en forma multitudinaria y pacífica desde el año 2014 y ante ello ha imperado la “receta de Chávez” de inundar calles y residencias con “gas del bueno” mientras la Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana han reprimido de la forma más salvaje todas esas iniciativas a la vez que se han cometido atrocidades en contra de los detenidos sin importar edad o sexo, por supuesto que tampoco el articulado constitucional.

Meses atrás ya hubo la experiencia de que una comisión enviada al país por Bachelet visitara el país. Médicos, enfermeras y hasta pacientes tuvieron la osadía de interferir en una suerte de “visita guiada” e informar a los visitantes las atroces condiciones de recintos hospitalarios y las muertes en hospitales y cárceles fomentadas por la desidia del Estado.

En aquella ocasión “aparecieron” insumos para pintar hospitales y dotarles de medicinas (por gandolas) así como materiales médico quirúrgicos que hasta ese momento se habían mantenido fuera de esos recintos, “resguardados” quien sabe en qué establecimientos.

Ahora la historia se repite. Ante la invitación a Bachelet, las mazmorras del régimen tales como “La tumba” y el Helicoide, han empezado a ser maquilladas y transformadas para darle a la Comisionada “una buena impresión” para la fecha de su visita tal como testigos han empezado a denunciar en las redes sociales.

Según Bachelet, ésta visita se realizará luego de que se hiciera formal invitación por parte del régimen a la alta funcionaria de la ONU ya que, aunque se había expresado de forma oral, se requería dicho formalismo para proceder efectivamente a realizarla.