Nicolás Maduro regaló dos nuevos yacimientos de gas a Rusia

Cuando los drogadictos entran en fase de desesperación por obtener la droga a la cual se aferran para lograr sus “viajes” son capaces de desvalijar las casas de familiares o amigos que tengan el mal tino de haber confiado en él y rematará cuanto se haya robado por muy poco dinero que apenas le alcanzará para comprar su vicio. Hoy, el usurpador de Miraflores, se comporta como esos viciosos y fomenta el expolio de las riquezas del país por parte de “aliados” que se quedan con grandes riquezas a cambio de, prácticamente, nada.

Redacción Venezuela al Día

Al realizar la comparativa entre la Venezuela en los albores del siglo XX y la actual, en pleno siglo XXI, se puede apreciar en el país un retroceso de cien años exactamente.

La salud se mantiene precaria sin atención para quienes no puedan pagar servicios privados en las clínicas pues acudir a un hospital público es el equivalente a cometer suicidio directo ya que el mal estado de las infraestructuras van de la mano con una asistencia por parte de médicos casi inexistente y grandes focos de infección y transmisión de enfermedades.

El campo ha sido abandonado por quienes en él producían, el agro y la cría de ganado prácticamente han desaparecido gracias al régimen de expropiaciones y la acción de grupos paramilitares amparados por Maduro y sus secuaces, ocasionando que lo que se consume en el país sea importado casi totalmente.

Pero fundamentalmente, la persona que hoy usurpa el poder ha decidido manejar los recursos de la nación como una hacienda personal.  Las grandes riquezas de Venezuela son entregadas por muy poco abriendo de par en par la puerta a los expoliadores provenientes de China y Rusia.

A medida que pasa el tiempo y las sanciones arrecian, Maduro se conforma con lo que quieran ofrecer esos “gobiernos amigos” que, junto a Cuba, son los grandes beneficiarios de las riquezas que medianamente alcanza a producir el país en medio de una debacle generalizada que abarca lo económico, político y lo social.

Maduro no solamente ha autorizado a la destrucción de la región de Guayana, ahora también ha “regalado” a los rusos dos pozos  gasíferos ubicados en la zona del estado Sucre y Putín, no corto ni perezoso, se frota las manos mientras el régimen que mantiene secuestrado el poder en Venezuela, se sigue comportando como los drogadictos “piedreros” que venderán las joyas más caras por pocos centavos con tal de recibir “dinero fresco” que nunca llegará a las arcas nacionales y menos aún, llegará a beneficiar a los habitantes de la patria de Bolívar.

Con información de Panampost.