Guerras, batallas y escaramuzas por Gonzalo J. Morales

Hace algunos años publiqué un ensayo en «La Revista del Ejército », que intitulé « Conflicto y Negociación », donde analicé características y diferencias varias entre las etapas que preceden a un estado de guerra.

La guerra está precedida por estados y situaciones con características diferentes, tales como discrepancias, antagonismos, enfrentamientos.   

Durante las guerras ocurren diferentes tipos de enfrentamientos, cada uno con características y efectos diferentes,  escaramuzas, conflicto y, finalmente, guerra.

Las varias situaciones que ocurren, sea en conflictos o en estados de guerra generan sea enfrentamientos leves o enfrentamientos armados, cada uno con duración diferente y desenlaces diversos. Cada una de las partes en conflicto espera salir victorioso, pero en cada uno ocurre un desenlace que se puede interpretar de manera diferente para cada participante.

La duración puede ser muy diversa, desde pocos dias como la Guerra del futbol entre dos pobres paises bananeros, hasta largo tiempo como la Guerra de los Cien Años, o la Guerra de los Treinta Años. Nuestra Guerra de Independencia, comenzó en 1811, terminó en 1821 y fue sellada en diciembre de 1824, o sea que duró cerca de 10 años. En todas se pierden escaramuzas  y batallas, pero la importante es  ganar la final.

La II Guerra Mundial, para acabar con una dictadura similar a la venezolana, duró cerca de seis años y tuvieron que intervenir muchos países europeos, americanos, asiáticos, africanos.

Aun cuando la guerra no es deseable, debe evitarse en lo posible, a veces se hace ineludible. Al incurrir en esta, debe librarse con disciplina, moral alta, orden, buen espíritu y, sobre todo, con una buena organización y el mejor comando.

En ningún momento, por causa alguna, se deben perder los ánimos. Hay que mantener la moral alta y el sentir que la causa es justa.