¿Pueden los ‘chalecos amarillos’ mirar con buenos ojos a Maduro?

chalecos amarillos

Nicolás Maduro se juramentó este jueves ante el Tribunal Supremo de Justicia en un acto que ha sido catalogado como ilegítimo por gran parte de la comunidad internacional. Durante su alocución se tomó el tiempo para bromear y lo hizo sobre las protestas en Francia por parte de los ‘chalecos amarillos’.

Redacción Venezuela Al Día

Aseguró que cuenta con la simpatía de los “chalecos amarillos”, como se le conoce al movimiento que inició en noviembre pasado en Francia y que consiste en protestas populares contra algunas políticas económicas de ese Gobierno.

“Los chalecos amarillos nos ven con buenos ojos, me mandaron un chaleco amarillo de regalo, quizá me lo estrene mañana”, dijo Maduro durante su discurso. Entre los aplausos de sus simpatizantes, bromeó con la posibilidad de fundar “una seccional de los chalecos amarillos de Venezuela”.

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“Porque somos los rebeldes, nosotros somos los rebeldes del mundo”, agregó, al tiempo que intentó pronunciar un par de palabras en francés ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Pero quizás Maduro no debió bromear sobre los ‘chalecos amarillos’.

El movimiento de los “chalecos amarillos” se inició con algunos episodios de tensión y violencia en los que murió una mujer y más de 500 personas resultaron heridas y detenidas.

El sábado pasado, el octavo consecutivo de protestas de ese movimiento, quedó marcado por los altercados en muchas ciudades, como París, Burdeos, Toulouse y Ruán.

¿Cuáles son las demandas de los chalecos amarillos?

La ‘Carta oficial de los chalecos amarillos’ contiene un total de 25 demandas “para salir de la crisis”, “una lista no exhaustiva pero que supone una garantía de resultados a largo plazo”. “Francia es un país rico, su pueblo es valiente y trabajador y nunca ha vivido en la miseria“, defiende el movimiento de protesta.

En cuanto a la economía, han puesto sobre la mesa medidas de choque como no pagar la deuda “ilegítima” y recuperar los 80 millones de euros del fraude fiscal, subir el salario mínimo a 1.300 euros netos, fijar el máximo en 15.000 e imponer un “sueldo medio” a los cargos electos eliminando la pensión vitalicia para los ex presidentes.

Además de exigir la anulación de la subida de los impuestos sobre el combustible, quieren favorecer el transporte ferroviario, incrementar la tributación sobre el carburante para barcos y aviones, un impuesto sobre la renta de las personas físicas más progresivo y “que las grandes empresas paguen más y las pequeñas paguen menos”.

Los ‘chalecos amarillos’ plantean igualmente eliminar los impuestos que recaen sobre las personas de tercera edad –“el oro gris”–, reducir la edad de jubilación a los 60 años y a los 55 años en caso de trabajos duros, un sistema de pensiones “solidario” y vincular tanto los sueldos como las pensiones a la inflación.

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