Desmontan mito que desaconseja prácticas deportivas nocturnas

Llevar una vida sana es el ideal de cualquier persona afecta a preservar la salud procurando el mejor balance posible en el desempeño de sus actividades. Hasta la división de los días nos ha sido mostrada por una sociedad en la cual sería idóneo poder dedicar 8 horas al trabajo, 8 a la recreación y otras 8 al descanso.

En medio del deseo de lograr la mejor distribución del tiempo que sirva para cada quien, surgen en el camino las “formulas”, “recetas” y consejos desde el entorno social que rodea a cada quien.

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Las madres y las abuelas suelen ser unas de las primeras fuentes de consejos con las que nos encontramos. ¿Quién nos quiere más que ellas? Y bajo esa premisa nos hemos quedado mirando la piscina con resignación durante dos horas después de comer para evitar el corte de digestión. Ese dichoso parraque al que todos temíamos pero que, al igual que al hombre del saco, nadie lo ha visto. Hoy ya sabemos que la hidrocución existe pero que no es tal y como nos la habían explicado.

Pues bien, otra premisa que todos hemos aceptado como verdadera durante muchos años es que el deporte por la tarde noche es malo. Siempre se ha pensado que la consecuencia inmediata que tiene la actividad física es, precisamente, que te activa. Por eso, muchos pensábamos que si íbamos al gimnasio antes de cenar luego estaríamos toda la noche mirando el techo. Pero, al parecer, se trata de otro caso parecido al mito del corte de digestión.

En la mayoría de las ocasiones, la gente que opta por realizar ejercicio físico durante las últimas horas de la tarde lo hacen en un intento de conciliar la vida laboral con un estilo de vida más saludable. Ahora pueden seguir haciéndolo con tranquilidad y sin plantearse poner el despertador con el canto del gallo y calzarse las zapatillas.

Actividad física y sueño, tan importantes como inseparables

Un reciente estudio publicado en la revista científica Sports Medicine ha llegado a la conclusión de que no existen suficientes evidencias para afirmar que el deporte perjudica a nuestro sueño. Esta noticia probablemente confirme las sospechas de unos y arruine la excusa para no ir al gimnasio a otros. Porque sí, el deporte parece que otorga beneficios a todas las horas del día, incluso después de una dura jornada en la oficina según ha reseñado El Español.

El sueño es un proceso fundamental para que el cuerpo se recupere. De esta manera, durante el tiempo que pasamos dormidos se producen procesos de mantenimiento molecular y energético. Además, dormir es necesario para consolidar la memoria y los nuevos conocimientos aprendidos. En contra de todos estos beneficios, la privación del sueño y el insomnio están aparejados a dolencias de todo tipo e, incluso, reducen la esperanza de vida.