Políticos salen salpicados en juicio contra “El Chapo” Guzmán

Foto:Youtube

No es posible que un cártel de narcotráfico pueda operar sin pagar sobornos a la corrupción política, aseguró quien por años fuera el líder de una de las organizaciones criminales más violentas de Colombia: El cártel del Norte Del Valle. Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”,  concluyó su testimonio frente al jurado que emitirá el veredicto en el proceso judicial que se le sigue a Joaquín el Chapo Guzmán. Durante el contrainterrogatorio de la defensa, el exnarcotraficante que funge como testigo del gobierno de Estados Unidos dijo haber pagado sobornos a congresistas, fiscales y hasta la campaña del expresidente, Ernesto Samper, para evitar la extradición, según reseña  Maibortpetit.

 

Mientras Ramírez Abadía emitía su testimonio, el acusado se mostraba displicente y su abogado, Eduardo Balarezo, irascible.
Entre los aspectos destacados por Chupeta salieron a relucir los asesinatos supuestamente ordenados por el hombre cuando era el líder del cártel del Norte Del Valle. El abogado del Chapo, William Purpura, preguntó si en las hojas de cálculo que el testigo mostraba para llevar las operaciones de su empresa criminal, registraba el pago de USD 45.000,00 a unos sicarios que mataron tres personas, según reseña
Igualmente, Purpura en su empeño de acabar con la credibilidad del testigo frente al jurado, preguntó en detalle sobre varios asesinatos. Uno de ellos fue la muerte por encargo del hermano de Víctor Patiño, miembro del cártel de Cali, por el cual se habría cancelado la suma de USD 338.776,00. Otros USDF 200.000,00 se habrían pagado para matar a un sujeto llamado “Pepe” Crespo García.
Purpura hizo mención a 150 asesinatos vinculados a Ramírez Abadía y en su estrategia de tocar las mentes del jurado, mostró una fotografía con 150 personas y afirmó ante el testigo que esa era mucha gente, haciendo referencia a las supuestas víctimas de Chupeta.
foto RT
El testigo relató que en 1996 se había entregado voluntariamente a las autoridades colombianas bajo un acuerdo falso y corrupto que implicaba desarticular el cártel del Norte Del Valle.
“¿Ese era un supuesto arreglo que no ocurrió y usted siguió traficando con drogas desde la cárcel?”, preguntó Purpura y Chupeta aseveró: “No. En lo absoluto”. Más adelante sentenció que ni tenía que desmantelar su organización ni colaborar con el gobierno.
“¿En 1996 usted mintió en la cara a las autoridades de Colombia?”, interrogó la defensa.
“Sí”, admitió el testigo.
“¿Usted mintió porque quería seguir? ¿Usted tiene algún respeto por los mexicanos?”, repreguntó la representación legal del Chapo.
La fiscalía pidió que no respondiera y Chupeta sólo dijo: “En ese momento era un delincuente”.
Cuando Ramírez Abadía se entregó fue sentenciado a 24 años de cárcel, pero sólo estuvo preso 4 años, esto en razón de que supuestamente habría sobornado a las autoridades para lograr su libertad. “Era un acuerdo ficticio basado en corrupción”, acotó el hombre que vestía un abrigo negro de invierno y unos guantes del mismo color.
Foto nbcnews.com
Purpura lo interrogó sobre sus conversaciones con los fiscales federales para llegar a un acuerdo de colaboración que le podría traer una disminución de su sentencia en 5 años máximo. Ramírez Abadía está sentenciado en Brasil a 30 años de prisión y en su acuerdo de extradición el gobierno brasileño estableció como condición que su pena no podría ser mayor a 30 años, cláusula que Estados Unidos aceptó.
Ramírez Abadía se reúne con los fiscales estadounidenses desde el 1° de octubre de 2008 y, desde ese entonces, ha suministrado información al gobierno sobre los carteles colombianos y mexicanos. Chupeta fue uno de los traficantes que suministró la mayor cantidad de droga al cártel de Sinaloa, organización criminal a la que pertenece en Chapo Guzmán. Cuando el testigo explicaba sus andanzas en México y Colombia mencionó que, además del acusado, trató con la plana mayor del cártel sinaloense, haciendo referencia entre los jefes a Ismael Mayo Zambada, Jesús Rey Zambada, Nacho Coronel, Vicente Carillo Fuentes y Héctor Beltran Leyva, entre otros.
Hubo un momento en que Ramírez Abadía negó tajantemente las acusaciones hechas por Purpura, cuando este le insistió que había dicho a los fiscales que Amado Carrillo Fuentes era su compadre porque había bautizado a uno de los hijos del traficante mexicano. “Eso no es cierto”, dijo el testigo.
Foto: Viva La Noticia
Explicó que no era el padrino de ninguno de los hijos de Carrillo, aunque el abogado alegó que en un encuentro con fiscales había dicho que el niño tenía 12 años y que la madre se llamaba Margaret. “Yo me la llevaba muy bien con él, de hecho era con quien mejor me la llevaba de los miembros del cártel de Sinaloa o de la Federación y tuvimos negocios juntos, pero no somos compadres”, aclaro.
Otra de las preguntas de Purpura que buscaban mostrar que Ramírez Abadía estaba engañando a los fiscales estuvo relacionada con una supuesta declaración en la que el exnarcotraficante habría dicho que en 1993 Cristina y Jorgito le había presentado al Chapo Guzmán en México, a lo que el testigo respondió: “Fue Cristina. Yo dije que fue a principios de los años noventa, ya que es imposible que haya sido en 1993, porque ese año Guzmán Loera estaba preso”.
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