Luis Vicente León: La hiperinflación es un proceso disparado desde el gobierno

Como lo afirmara el mismo Nicolás Maduro, la forma de administrar la economía venezolana “no aparece en los libros de economía” y ello sencillamente porque el gobierno venezolano va de los dislates a los disparates y eso tiene un costo oneroso que lo estamos pagando los venezolanos.

Redacción Venezuela al Día

Una de las voces más acreditadas para evaluar lo que ocurre en la economía venezolana es el director de Datanálisis, economista que ha seguido muy de cerca la evolución del fenómeno hiperinflacionario y que puede señalar con criterio muy propio las vertientes y aristas de tan delicado asunto.

El economista asegura en un artículo publicada en el diario El Universal que “La inflación no está explicada por la devaluación, como parecen sugerir quienes preguntan por qué los precios suben a pesar del desfase entre devaluación (moderada) y precios internos (desatados). No es una función de la devaluación sino de la generación artificial de dinero, que el gobierno realiza para cubrir el déficit fiscal. Producir dinero, real o virtual, sin respaldo en la producción de bienes y servicios del país, ni confianza en las instituciones monetarias que la emiten, ni en la política económica del gobierno que la respalda, genera una presión inflacionaria”.

Hiperinflación se come a Venezuela y despedirá el año en 1.000.000%

Y si de algo sabe el gobierno nacional es del tema de emitir dinero inorgánico. Durante la campaña de mayo el mismo Maduro llegó a reconocerlo, sin embargo, no fue un “acto de contrición con propósito de enmienda” por el contrario, el proceso se ha acelerado con la reconversión que les restó cinco ceros al signo monetario.

Más adelante señala el economista que “Por supuesto que cuando la moneda se devalúa impacta los precios, lo cual también es cierto con los aumentos salariales compulsivos, independientemente de que sean necesarios, justos y desfasados, pero la inflación es fundamentalmente un fenómeno monetario que nada tiene que ver con la devaluación, ni los costos laborales, ni la especulación, ni guerra económica alguna. Está explicada por una política económica, monetaria y fiscal, mala e inadecuada y una incapacidad, casi pasmosa, de reaccionar frente ella”.

Allí podría decirse que el economista ha cometido un yerro puesto que por lo que se percibe, el gobierno no desea frenar esta espiral ya que con el desorden gana terreno a fin de mantenerse en el poder, es ese el único motivo que les guía, nada de entregar el poder y tener luego que rendir cuentas, ya lo dijo el mismo presidente en una de sus alocuciones “de aquí nadie me saca caballero, ni con votos ni con balas”.

León cierra su artículo con planteamientos que cualquier gobernante serio trataría de analizar y tratar de implementar cosa que se sabe Maduro no hará” El reto real es liberar el cambio de verdad, ajustar la gasolina (sin intentar colocar lectores ópticos en Parapara de Ortiz), reducir el déficit fiscal y buscar ayuda financiera multilateral. Es muy simple el dilema: o producen los cambios reales o echarán este mismo cuento en un ratico, sólo que en peores circunstancias”.

Nada de esto parece interesarle a un personaje que ha hecho de la chamboneria su principal característica como gobernante.