Perros, caballos, basura: El extremo y decadente menú en Venezuela (fotos sensibles)

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Nunca la expresión popular “la necesidad tiene cara de perro” estuvo tan fuertemente marcada y representada como actualmente en Venezuela, donde la crisis económica que atraviesa el país gracias al desastre económico del presidente Nicolás Maduro.

Redacción Venezuela al Día

Con la mala situación, las necesidades de productos básicos y los precios de todos los rubros aumentando a diario, el venezolano se ha visto forzado a solucionar de cualquier forma para mitigar el hambre que lo acosa y lo derrumba, llevándolo a situaciones inimaginables como a poner el ojo en los animales domésticos.

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Una afirmación famosa del chavismo es que en la “cuarta república” la gente comía perrarina, pero con este gobierno ya son varios los reportes de personas que se saltan un paso y se comen los perros, gatos y otro tipo de animales que no son algo común dentro de la ingesta del venezolano.

De mascota a comida

El venezolano estuvo acostumbrado toda su vida a estar pendiente de conseguir dinero para poder satisfacer sus necesidades de mejorar, pero nunca de comida. Hace 15 años, la situación de los venezolanos y sus mascotas cambió de buena, a hacer que un gato, sea un atractivo plato de comida.

 

Esta señora que prepara un pequeño gato para poder comer algo de proteína, es la clara imagen de un país devastado, donde cada medida económica empeora la crisis que sufren los venezolanos. El sueldo mínimo establecido en Bs 1.800 y el kilo de carne que se consigue solamente por encima de Bs 350, no alcanza para cubrir la dieta de 15 días para una familia.

Los caballos no corren tan rápido

Ante lo difícil de comprar un kilo de carne de res, los venezolanos buscan la alternativa para no morir de hambre, rompiendo las reglas de salubridad y alimentación, matando caballos para sacar sus carnes e ingerir alimentos.

Capturados 8 sujetos que se dedicaban a vender carne de caballo

Los funcionarios policiales acudieron al sector Sicapro, estado Anzoátegui, este miércoles, luego que un habitante del sector denunció que en la zona había varias personas armadas con machetes y descuartizando animales. Cuando las autoridades llegaron, avistaron a los implicados, quienes huyeron hacia una zona boscosa pero finalmente fueron capturados por descuartizar dos caballos.

Comida entre bolsas para sobrevivir

La dieta del venezolano pasó de ser de tres buenas comidas, más dos meriendas o gustos para romper la dieta, a convertirse en lo que puedan conseguir y comprar, eso en menos de 20 años. Los que se ven más forzados hurgan entre la basura para tener algo que comer para calmar el dolor abdominal.

En Caracas es normal ver como las personas buscan entre la basura para sacar algo de alimento. LA situación se torna más grave cuando cotidianamente se ven niños metidos de cabeza entre los plásticos, sacando comida descompuesta y comiendo.

 

Los churrascos ya no se ven

Según la Encovi “seis de cada 10 venezolanos han perdido aproximadamente 11 kilogramos de peso en el último año [2017] por el hambre”, y si se atiende a la encuesta de 2016, siete de cada 10 personas adelgazaron una media cercana a los nueve kilos. Pero hay más. En 2017, nueve de cada 10 venezolanos no podía pagar su alimentación diaria y “aproximadamente 8,2 millones [en un país de 32,5 millones de habitantes] ingirieron dos o menos comidas al día”.

Con los altos costos de la carne, el venezolano ha optado por los granos para que forme parte de su dieta diaria, apostando a estos como principal fuente de proteína, un rumor mantenido durante años pero poco cierto ya que cada 100 gramos de cualquier grano tiene al menos 60 de carbohidratos y apenas 22 de proteína, lo que no es suficiente para la dieta adecuada.

 

Algunos comen carne de primera

Pero no todos los venezolanos están comiendo mal o pasando hambre. Algunos venezolanos tienen la oportunidad y la fortuna de poder sentarse a comer sin preocupaciones de ningún tipo y degustar un suculento bistec, unas jugosas costillas o un dulce extraordinario, dándose los grandes placeres de la vida.

Así es como Nicolás Maduro y Cilia Flores se sientan a degustar carnes de primera, entre risas, amigos, habanos y un ambiente elegante. Ellos pueden pagar sin problemas las gloriosas comidas en restaurantes de lujo.