Desde botellitas de agua hasta papel higiénico: Lo que hurtan empleados sin antecedentes

Ernesto tenía 10 años laborando en una empresa de seguros en Caracas. No había tenido problema alguno con ninguno de sus compañeros. Sus jefes inmediatos estaban complacidos con su desempeño como “Asistente II”, hasta el día en que las grabaciones de las cámaras de seguridad durante los últimos meses les obligaron a cambiar la percepción que tenían de él.

Raylí Luján/Venezuela Al Día

El hombre de 45 años de edad había estado robando el agua de la oficina. Insólito o no, vaciaba los botellones de agua de la oficina en pequeñas botellitas que guardaba en su cartera o morral y en ocasiones hasta se llevaba el agua de las pocetas.

“Lo hacía en diferentes horarios de labor. Nosotros como empleados nos dábamos cuenta, pero nadie decía nada, porque uno veía que él había decaído mucho, estaba muy estresado, también había adelgazado mucho, como unos 15 kilos y se le veía el deterioro físico impresionante. Uno veía el agua pero no decíamos nada”, comenta una compañera.

Ernesto fue despedido y a su cómplice, otro compañero de labores, le levantaron una primera advertencia. “Él dijo que lo ayudaba porque sabía lo que estaba pasando en su casa, donde tenían más de 3 meses sin agua. Se había solidarizado. Es que uno termina haciendo cosas que no son legales pero es que hay gente que de verdad la está pasando muy mal, al extremo de robar agua”, señala otro trabajador de la aseguradora.

Es el día a día en las oficinas o cualquier establecimiento con un alto porcentaje de personal. “No es solamente el agua, también se llevan papel higiénico, servilletas, bolígrafos, materiales de oficina, hojas. Se los llevan por necesidad, por ahorrarse dinero, sobretodo ahorita que viene el inicio del año escolar”, relata Susana, gerente general de una pequeña agencia de viajes al centro de la ciudad capital.

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La encargada de la agencia que ya ha podido detectar el incremento de este comportamiento en el último año, explica cómo además cada uno de los empleados ha ido adoptando medidas para poder extraer este material con destreza.

“Algunos empiezan diciendo que se les perdió el material que les entregamos para su rol laboral. Sabemos que es falso. Otros van llevándose el papel higiénico, que se encuentra resguardado en el dispensador con tornillos, en unos enrollados que se inventan. Otros se llevan de una hoja carta a la vez”, detalla Susana, al atribuirle esta situación a la crisis nacional.

Lo vivió con el motorizado de la oficina, quien sin antecedentes en su historial y con más de 7 años de servicio, rompió el acuerdo de confianza. Javier, un joven de 32 años que nunca había fallado en ninguna de las encomiendas, fue capturado revendiendo los aceites que le otorgaba la compañía para el mantenimiento de su moto.

“Esto nos ha llevado a hacer cosas que uno no imaginaba hacer. La gente pierde su termina perdiendo su trabajo por eso y es por culpa de la desesperación. Y es que te lo confieso, yo más de una vez he tomado marcadores o resaltadores que mi hija necesita en el colegio. Y sí, quizás antes otras personas también lo hacían, pero te puedo asegurar que no es como ahora., que se hace porque el sueldo no alcanza ni para comprar una caja de lápiz”, apunta.

Foto cortesía Noticia al día

Y mientras el país continúa sin vislumbrar mejoras sociales y económicas, en medio de una profunda incertidumbre a causa de los más recientes anuncios emitidos por el presidente Nicolás Maduro, las empresas comienzan a tomar medidas más drásticas.

La vigilancia extrema, las requisas a cada uno de los trabajadores y los despidos inmediatos, son de las más duras estrategias aplicadas por las directivas o gerencias que ya deben lidiar con el recorte del personal por los aumentos intempestivos del gobierno, los ajustes de horarios por la falta de transporte y la emigración.

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“Es una crisis que se nos escapa de las manos”, destaca el director de una reconocida empresa de bienes raíces, quien ve con asombro que se haya optado por no colocar más jabón ni aromatizantes en el baño, aunque termine por entenderlo.