Éxodo de venezolanos colapsa fronteras de América Latina

Foto: AFP/Getty Images

El éxodo venezolano ha comenzado a poner a prueba la tolerancia de América Latina con los inmigrantes. Cientos de personas huyen cada día del hambre, la falta de esperanza y la inseguridad personal provocados por el régimen de Nicolás Maduro. En definitiva, escapan de una nación destruida. Según Naciones Unidas, cada día alrededor de 5.000 venezolanos salen de su patria. Si esta tasa se mantiene estable, para finales de 2018 más de 1,8 millones de venezolanos se habrán marchado, una cifra que se suma a los cuatro millones que se estima que ya han huido para rehacer sus vidas en el exterior, según reseña ALnavío.

Cuando los venezolanos comenzaron a emigrar de forma masiva hacia otros países de Latinoamérica, por lo general se encontraron con fronteras abiertas y formas de conseguir la residencia legal. Fue la oleada del hambre, la de los que salen a pie por la frontera. Comenzó en 2016 y explotó en 2017. Sin embargo, a medida que aumenta la llegada de migrantes, el éxodo no se ve de la misma manera en los países vecinos.

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Esta semana Ecuador declaró el estado de emergencia en tres provincias para atender la llegada de venezolanos. Un juez de Brasildecretó el cierre de un punto fronterizo, que después anuló el Supremo Tribunal Federal. Mientras, Colombia recibirá otros nueve millones de dólares de Estados Unidos para ayudar al éxodo venezolano.

 

Foto cortesía de EFE

“Hablamos de una nueva etapa en cuanto a cantidad, por la mayor afluencia de migrantes. También por el hecho de que se intenten cerrar fronteras”, explica Pablo Carballo, investigador y profesor de Sociología en la Universidad de Costa Rica, en declaraciones al diario ALnavío. En su opinión, esto último evidencia que “ya recibieron a mucha gente o que intenta entrar más de la que tenían previsto”.

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Carballo considera que los gobiernos de América Latina sí han sido tolerantes con el éxodo venezolano, pero apunta que la tolerancia se puede acabar. “Hay tolerancia, sí, pero ante esta inmigración tan rápida la toma de decisiones es más difícil. La tolerancia se traduce en ayuda a corto plazo, no en una carga de por vida. En ese caso, en vez de ayuda hablaríamos de dependencia”, subraya.

Un grupo de migrantes venezolanos cruzan la frontera entre Venezuela y Brasil. Credit Federico Rios Escobar para The New York Times

Sobre el caso concreto de Brasil y la decisión de cerrar la frontera, el sociólogo señala que “la tolerancia empieza a tambalearse”. A su juicio, esto refleja que “o no se sabe qué hacer, o hay que cambiar el plan, o no se puede seguir recibiendo inmigrantes a este ritmo”. En este sentido, recuerda que recibir inmigrantes es una política internacional de buena fe y que cerrar las puertas es una decisión legítima aunque mal vista.

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A continuación las respuestas que han tenido lugar esta semana ante el empeoramiento de la crisis humanitaria provocada por el régimen de Nicolás Maduro.

Ecuador

El gobierno de Lenín Moreno declaró este miércoles el estado de emergencia en tres provincias -Carchi, Pichincha y El Oro- ante el inusual flujo migratorio de ciudadanos venezolanos. Según un comunicado de la Cancillería ecuatoriana, el arribo de venezolanos se intensificó en la frontera con Colombia, llegando a registrar unos 4.200 ingresos diarios.

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