Sin latas ni cabillas: Sidor disminuye producción a 2% de su capacidad

Foto: Correo del Caroní

El primer semestre del 2018 fue de retroceso sostenido para la Siderúrgica del Orinoco “Alfredo Maneiro” (Sidor), tras producir apenas 39.092 toneladas de acero líquido, un monto que la acería estatal podría lograr en tres días operando de acuerdo con su capacidad instalada. El derrumbe es evidente dentro y fuera de la industria ubicada en Guayana.

Por María Ramírez Cabello / Correo del Caroní.

El escaso rendimiento de la industria, reestatizada en 2008 por orden del fallecido expresidente Hugo Chávez, no sorprende a los trabajadores, que han sido testigos de la parálisis prolongada de sus plantas. Las acerías de planchones y palanquillas en donde se transforma el metal en grandes piezas que luego pasan a ser productos planos o largos, pasaron la mayor parte de los primeros seis meses del 2018 detenidas.

Hasta el viernes, la acería de Palanquillas seguía paralizada, al igual que la de Planchones. “Planchones había arrancado el 10 de junio, pero por problemas de agua se paró. Luego, hubo problemas con el argón que resolvieron la semana pasada. Supuestamente, la demora ahora se debe a que los drenajes subterráneos están tapados, el piso de los hornos está anegado y es un riesgo colar acero bajo esa condición. Si se perfora un cucharón o la cuba va a haber una explosión de gran magnitud”, explicó un trabajador, que prefirió mantener su nombre en reserva por temor a represalias.

William Urdaneta/ Correo del Caroní

De acuerdo con cifras extraoficiales, a las que Correo del Caroní tuvo acceso, la producción de acero líquido de 39.092 toneladas entre enero y junio significó 20% de la alicaída meta de producción de ese periodo y apenas 2% de la capacidad instalada de la industria, que asciende a 5,1 millones de toneladas.

En el mismo periodo de 2017, Sidor produjo 141.000 toneladas, lo que evidencia un retroceso de 72% en un año.

La contracción es mayor si se compara con 2007, cuando Sidor logró su récord histórico de 4,3 millones de toneladas en el año. Comparado con ese año, el derrumbe productivo es de 98%, una caída que llega justo cuando la estatal celebraba este lunes 9 de julio 56 años de su primera colada de acero, un hito para Venezuela y para la ingeniería nacional.

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La parálisis se extiende a todas las plantas de la otrora siderúrgica más importante de América Latina y el Caribe. La producción de pellas retrocedió 55% respecto del primer semestre de 2017; la planta de cal, 80%; la fabricación de alambrón y barras, 33% y 40%, respectivamente; y la producción de laminación de caliente, cayó 79%. La caída se traduce en falta de acero en cabillas o alambrón para la construcción o piezas para la elaboración de repuestos automotores o láminas de hojalata para enlatar sardinas y atún.

La contracción desnuda la desinversión de un Ejecutivo que planeaba, según lo anunciado a los trabajadores, inversión y mantenimientos, arranque de plantas y otros proyectos, con los cuales estimaba llevar la producción a 5,8 millones de toneladas de acero líquido en 2017.

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