Conoce los grandes beneficios de dormir la siesta

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Las siestas dependiendo de las necesidades que cada persona, trae diversos beneficios para salud y mente del ser humano. De diez a veinte minutos es ideal para despejar la mente y volver a trabajar con rapidez.

Redacción Venezuela Al Día

De esta manera, con una hora de siesta se entra en el sueño de onda lenta, ayuda a recordar datos, lugares y caras. Una hora y media conforma un ciclo completo de sueño REM, ayuda a mejorar la creatividad y la memoria emocional.

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Además, otras de las ventajas y beneficios que trae el practicar “tomar la siesta”, dentro de una gran varieda, son las siguientes:

Actúa como un seguro cardiovascular

La siesta tiene que ser un poco prolongada, concretamente 45 minutos. Se necesita este tiempo para que disminuya la presión arterial después de un día estresante. Según los investigadores, a través de diversas practicas e investigaciones realizadas, llegaron a la conclusión de que el sueño disminuía la tensión y el ritmo cardiaco tras un episodio de tensión psicológica.

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El efecto cardioprotector es tan evidente que, en opinión de los especialistas, las personas con esta costumbre tienen casi un 40 % menos de probabilidades de sufrir un infarto.

Equivale al sueño de una noche

No hace falta que la siesta sea muy larga: treinta minutos son suficientes. Este tipo de descanso reduce las ganas de comer, favorece la creatividad, mejora la percepción y potencia la memoria, el aprendizaje e incluso la vida sexual. Lo mejor de todo, no tiene efectos secundarios.

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Nos hace más productivos

Comprobado científicamente, que uno de los efectos demostrados de tomar una siesta es la mejora de la productividad. Ocurre si se hace después de la comida y también por la noche. Los sesos no necesitan más tiempo para ponerse a tono: “Es un reseteo rápido como el que hace un ordenador cuando lo apagamos y lo volvemos a encender”.

Imprescindible para crecer

La siesta es sumamente importante en el caso de los bebés y los adolescentes. Su desarrollo depende, en buena medida, de la cantidad de horas que duerman. Los bebés lo hacen entre doce y dieciséis horas hasta los tres años. A ellos no hace falta insistirles, pero los adolescentes suelen dormir menos de las ocho o nueve horas que deberían, y echar la siesta compensaría lo que le roban al sueño por las noches.

dormir

Cabezadita para despejar

Una forma infalible de poner a pleno rendimiento la mente después de la comida: diez minutos de sueño. Una pausa rápida es más efectiva que una de media hora.

Mejora el estado de ánimo

Es un magnífico antídoto contra la irritabilidad y una terapia óptima para mejorar el ánimo. Los científicos comprobaron que a los niños de tres años que se les privaba de ella tenían un descenso de un 34 % en las respuestas emocionales positivas.

Fuente Muyinteresante