Qué hay detrás de la deportación de venezolanos desde Trinidad y Tobago

Univision

“Aquí se volvieron locos esta mañana y nos encerraron desde las 11. Ni almuerzo nos han dado, pero no importa, todavía hay agua para beber por coñazo”, era la respuesta que recibía Mariana -cuyo verdadero nombre no será revelado por motivos de seguridad- de parte de uno de sus amigos recluidos en el Centro de Detención de Inmigrantes, ubicado en el centro de Aripo, al norte de Trinidad y Tobago.

Raylí Luján/Venezuela al Día

Eran 117 los venezolanos que se encontraban aquella mañana de abril en el centro de inmigrantes, donde habían sido llevados por presentar irregularidades en sus estatus migratorios, de acuerdo a lo informado por el ministro de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago, Edmund Dillon.

82 de ellos fueron deportados a Venezuela el sábado 21 de abril, quedando 35 detenidos en el IDC, debido a que mantenían procesos penales abiertos en la isla caribeña.

40 de estos 82 ciudadanos trasladados a Caracas en un avión militar habían calificado como asilados, sin embargo las autoridades en Trinidad y Tobago no dieron importancia a los documentos que avalaban esta figura, protegida por el Derecho Internacional.

¿Qué ocurrió realmente?

“Les rompieron en la cara el documento emitido por la Acnur. Violaron una normativa que es internacional”, explicó Ernesto, un venezolano que ha logrado librarse de estas redadas en Trinidad y Tobago.

Este joven cuya verdadera identidad no será revelada, contó en exclusiva para Venezuela Al Día, cómo la persecución que viven los venezolanos en la isla por parte de las autoridades migratorias y ahora también por parte de la Embajada de Venezuela en Puerto España han causado que su vida transcurra entre las sombras.

“Estamos aquí sin protección. En mi caso, desde hace un año solo cuento con el documento que me otorgó Acnur que me respalda como protegido, sin embargo para Migración eso no vale ya”, señaló.

Esta condición de Ernesto le impide acercarse a las puertas de la Embajada de Venezuela, lo que para él resulta positivo ante el desdén que ha mostrado el cuerpo diplomático venezolano con sus compatriotas.

“Yo con una solicitud de asilo aprobado no puedo asistir a la Embajada, pero sé de casos de estudiantes venezolanos que han llegado aquí pidiendo ayuda a la Embajada y se los han negado. Hace poco, murió un joven venezolano de cáncer, sus familiares pidieron ayuda para repatriar el cuerpo y la embajada no prestó colaboración. Dicen lo mismo siempre, que no se puede”, expresó.

Ernesto también denunció que en las oficinas de la Embajada venezolana en la isla caribeña prevalecen “funcionarios” cubanos por encima de los venezolanos. “Aunque no dejan entrar a los ciudadanos venezolanos, porque los atienden en la puerta, en reiteradas oportunidades, hemos visto salir a estos supuestos funcionarios y hemos coincidido con ellos en locales de las zonas cercanas” al recinto diplomático.

foto @PacoDeMiranda

El joven venezolano, enfermero, que ahora trabaja fregando platos en un restaurante, lamenta esta situación y la atribuye a la embajadora de Venezuela en Trinidad y Tobago, Coromoto Godoy Calderón.

“Es ella quien está promoviendo estas redadas contra los venezolanos junto al gobierno de Trinidad y Tobado y de forma ilegal detuvieron a venezolanos que ya contaban con el documento de asilo para trasladarlos a Venezuela”, indicó.

Ernesto reveló que la embajadora junto a sus funcionarios trasladaron a los 40 venezolanos asilados, desde el Centro de Detención de Inmigrantes hasta las instalaciones de la embajada, donde les obligaron a firmar un documento en el que exponían su “disposición” de regresar a Venezuela “voluntariamente” y grabar un video con esta misma información.

“Los golpearon para que firmaran. Los amenazaron para que dijeran que estaban felices de regresar”, contó Ernesto, quien pudo conocer todos los detalles cuando logró comunicarse con su compañero deportado a Venezuela luego de unos días.

“Me contactó por otra amiga porque le quitaron todas sus pertenencias. Al llegar a Maiquetía, le quitaron los pasaportes, no les dieron ni comida ni agua, los amenazaron con enviarlos al Sebin si contaban todo lo que había ocurrido. Algunos que eran del interior del país, tuvieron que resolver para llegar a sus casas porque no les facilitaron el transporte”, dijo.

El gobierno venezolano no ofreció información alguna al respecto mientras que el ministerio de Seguridad Nacional de Trinidad y Tobago emitía un comunicado, que hablaba sobre el “voluntario” regreso de 29 mujeres y 53 hombres venezolanos a su país.

“Antes de abordar el avión se le volvió a consultar a cada individuo por un grupo diferente de funcionarios si tenían miedo de regresar a su patria. Cada uno de nuevo respondió negativamente y abordaron voluntariamente un autobús con sus pertenencias hasta la aeronave”, fue parte del texto oficial.

ONU alerta ante irregularidades

La Organización de Naciones Unidas (ONU) manifestó su preocupación por las irregularidades cometidas durante el proceso de deportación. El representante de Naciones Unidas en Trinidad y Tobago, Richard Blewitt, dijo que el organismo se encuentra investigando si los hechos ocurrieron de la forma en como fueron presentados, debido a que en varias oportunidades solicitaron entrevistarse con estas personas mientras permanecían en el Centro de Detenciones y esto les fue impedido.

La organización Living Water Community (LWC) -que trabaja en colaboración con Acnur-, también se pronunció al respecto y recordó la labor de la ONU en relación a las solicitudes que emiten a los Estados para facilitar a los refugiados formas de acceso al territorio de acogida, entrega de documentación oficial y protección a los derechos básicos.

Pese a esta declaración, Keith Rowley, primer ministro de Trinidad y Tobago, informó unos 4 días después que su gobierno no permitiría que su país se convierta en un campo de refugiados.

“Teniendo en cuenta que no somos China, Rusia o Estados Unidos, somos una pequeña isla. Tenemos espacio limitado para 1,3 millones de personas. Por lo tanto, no podemos y no permitiremos que los voceros de la Organización de Naciones Unidas nos conviertan en un campo de refugiados”, expuso el jefe de Estado.

En medio de la polémica, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres dijo que enviará un equipo para continuar con las investigaciones.

Vía diplomática

Por su parte, los diputados de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional (AN), Carlos Valero y Marialbert Barrios, se reunieron con el embajador de Trinidad y Tobado en Caracas, Paul Byam, a quien le transmitieron la intención que tiene el Parlamento venezolano por aplicar la vía diplomática en este caso.

De acuerdo al diputado Carlos Valero, el representante de Trinidad y Tobago aunque mantuvo la posición de las autoridades venezolanas en Puerto España sobre el retorno voluntario y evitó pronunciarse sobre lo expresado por el primer ministro Rowley, estuvo de acuerdo con que se realice un viaje hacia la isla, donde los diputados buscarán reunirse con Acnur, la ONG Living Water Community, representantes del gobierno de Trinidad y Tobago y representantes del gobierno venezolano.

“En la reunión solicitamos oficialmente hacer ese viaje y el embajador dijo que debe hacer unas consultas para que pueda tenerse una misión de diplomacia parlamentaria que sea más eficiente y no solamente un viaje de denuncias. Queremos que sea una solución para las personas”, indicó Valero.

La AN le reiteró al embajador Byam que no desea entablar un conflicto y que es necesario subir los canales diplomáticos, a favor de los venezolanos que continuarán desplazándose hacia ese país.

Valero resaltó que el embajador además de mostrar preocupación por la cantidad importante de venezolanos que han llegado a la isla, también manifestó el cuidado que debe aplicarse a esta situación, sobre todo por la posición que ha intentado asumir Trinidad y Tobago con respecto a la crisis venezolana.

“El embajador sostuvo que ha habido muchos problemas del personal diplomático venezolano con una parte del país en Trinidad a raíz de la posición que ha tenido la isla en la Organización de Estados Americanos (OEA). Ellos como país prefieren no involucrarse en los problemas internos venezolanos y dicen que eso no ha sido comprendido ni por el gobierno venezolano ni por la oposición. Esperan que la situación se resuelva de la mejor forma”, detalló el parlamentario Carlos Valero.

Siguen llegando venezolanos

Durante los últimos tres años, 40 mil venezolanos se han establecido en Trinidad y Tobago, que posee una población de 1 millón 300 mil. 2 mil de los ciudadanos venezolanos han solicitado asilo y pese a los obstáculos que han generado las políticas migratorias en Trinidad, la ola de ciudadanos venezolanos que emigran hacia país no se detiene.

“Sabemos que la isla es pequeña, pero solo queremos que nos respeten nuestros derechos. No es posible que a venezolanos con solicitudes de asilo aprobadas los estén ingresando en cárceles comunes. Venezuela le abrió las puertas a los trinitarios y ahora nos dan la espalda”, reclamó Ernesto, quien su nueva meta es emigrar a otro país antes de regresar a Venezuela.

*Información ofrecida a VAD luego de publicado la nota original*

Luego de publicado el artículo original sobre la deportación de venezolanos desde Trinidad y Tobago, un ciudadano venezolano residente en la isla caribeña se comunicó con el equipo de VAD para aclarar parte de la información recopilada.

El joven, cuya identidad será resguardada, se encuentra como refugiado político en Trinidad, donde espera completar su solicitud y poder ser reubicado por Acnur en un país donde se le otorgue el asilo.

Explicó que de los 82 venezolanos deportados, ninguno contaba con la aprobación de la solicitud de refugiado y que solo 12 de ellos poseían el documento que indica que la solicitud fue introducida.

“Esta hoja blanca solo explica que introdujiste una serie de documentos y tienes que esperar que el Estado de Trinidad te llame para poder estar bajo la supervisión”, relató este venezolano, quien pese a que se encuentra a la espera de la certificación por parte de la ONU, ya posee la “hoja amarilla” de supervisión que otorga migración en Trinidad y Tobago.

Sostuvo que el país caribeño no da asilo político y que la hoja presentada por algunos de los deportados, aunque tramita la figura de refugiado no les protege como tal en el momento de una deportación. “Esta información incluso es dada por la organización Living Water Community, la que entrega este papel para que esperes tener la suerte de que te llame migración y te den la hoja de supervisión y no puedas ser deportado”, agregó.

Aseguró que el retorno de estos ciudadanos a Venezuela fue parte de una negociación entre ambos países e incluso algunos de estos venezolanos “aceptaron la deportación”.

“Esto fue una maniobra sucia del gobierno venezolano que se aprovechó de las circunstancias. Sí, les quitaron el pasaporte y sí los dejaron en Maiquetía tirados y sí los están persiguiendo para que voten por Maduro, pero la verdad es que ellos se fueron voluntariamente. Claro, estaban obstinados, tenían presos más de tres meses”, expuso.

La fuente insistió en la necesidad de dar a conocer la realidad, el verdadero estatus y la formalidades a cumplir para las solicitudes de refugio de los venezolanos en Trinidad y Tobago, que de acuerdo a su apreciación, opera como “patio trasero del gobierno venezolano”, donde incluso funcionarios del Sebin se pasean a diario.