El Ávila: De pulmón vegetal a madriguera del hampa

Los robos han sido constantes en los senderos de El Ávila, la delincuencia acecha por doquier y las autoridades gubernamentales hacen caso omiso ante esta realidad que afecta a ciudadanos, que disfrutan un día de paseo por el hermoso paisaje natural.

Jackly Peña/Venezuela Al Día

El parque nacional Waraira Repano, conocido como El Ávila, esconde maravillas y a su vez se ha convertido en un punto donde la delincuencia no da tregua. Anteriormente era reconocido como el pulmón vegetal de Caracas, con senderos recónditos, un paisaje abrumador, localizado en la cadena litoral de la cordillera de la costa, que se extiende por Caracas, Miranda y Vargas.

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Años atrás El Ávila era asiduamente visitado por venezolanos de diferentes partes de la capital y otros estados, se podía observar a grandes grupos de personas subir los senderos que esconde este parque nacional y disfrutar de cada una de sus paradas turísticas, un hecho que ha mermado en los últimos meses, debido al alto índice de criminalidad que se desató en cada rincón de la montaña.

Para Ramón Meléndez, un vendedor de agua y chucherías, que lleva seis años en la entrada hacia el Ávila por Sabas Nieves, la afluencia de visitantes al parque nacional ha disminuido desde hace tres meses, debido a los robos y otros hechos violentos.

“Antes los fines de semana se veía mucha gente subiendo al Ávila, pero ahora eso ha disminuido por el hampa. La gente cuando va a subir siempre me pregunta, si eso está solo arriba, si han subido personas, la gente tiene miedo a subir, debido a la criminalidad”, contó Meléndez,

Se logró conocer que hace cuatro meses una joven de alrededor de 25 años subió al Ávila como era habitual alrededor de la 1:00 de la tarde y dejó aparcado su vehículo en las cercanías de Tarzilandia.

Los parqueros de la zona todavía recuerdan el momento en el que la vieron bajar de El Ávila alrededor de las 6:00 de la tarde con el mono lleno de pantano, su cara roja y con lágrimas en su cara.

La joven había sido sometida por dos sujetos, quienes la amenazaron con un cuchillo, uno le colocó el pie en la cara y le dijo: “Maldita no me veas”, luego abusaron sexualmente de ella y le robaron su teléfono celular.

Foto: Referencial

Los puntos de control del Instituto Nacional de Parques (Inparques), situados en El Ávila y los empleados del mismo han sido también objetos de robos. Hace un año, hampones desvalijaron un módulo de Inparques en la zona de Anare. También sometieron a un trabajador del organismo, lo amarraron y robaron.

Las zonas rojas

El parque nacional está tomado por el hampa en varios puntos de la montaña, el que los excursionistas son sorprendidos sin tregua. Algunas de estas zonas rojas apoderadas por la delincuencia son El Mirador, donde recientemente se han llevado a cabo tiroteos y robo de carros, Las Trincheras, El Picacho, Cabeza de Elefante, Cachimbo, Sabas Nieve, La Silla y Pico Occidental.

Foto Archivo

A pesar de que hay en todo el parque nacional 25 puntos de guardaparques, nueve de ellos se encuentran inoperativos y en deplorables condiciones, lo que dificulta que los miembros de Inparques tengan un control en la montaña. Además, de que no cuentan con vehículos para trasladarse por los caminos transitables de El Ávila.

Robo en grupo

Más de 46 excursionistas fueron asaltados en enero en el parque nacional Warairarepano, mejor conocido como El Ávila. Los hechos se registraron en días domingo, cuando mayor cantidad de ciudadanos recorren la montaña para ejercitarse.

Nadie está exento de vivir un episodio trágico o hamponil, en vista que la delincuencia se desató a tal magnitud que el día se convirtió en noche, sobre todo en los espacios de esparcimiento, se han vuelto zona roja, y sin tener la mínimo esperanza que esto en algún momento acabará.

El primer caso se denunció el 8 de enero. Cinco delincuentes armados sometieron a un grupo de 28 personas para robar objetos de valor como celulares, relojes y cámaras. El hecho ocurrió en el sector El Picacho.

Con información de El Cooperante