Venezolanos venden sus carros a precio “remate” por no poder mantenerlos

Foto/Archivo

La crisis venezolana llegó a su punto álgido y abarcó todos los sectores del país. Ni alimentos y muchos menos bienes y servicios se pueden costear con el pírrico sueldo mínimo, pues la hiperinflación existente ahorca las posibilidades de un venezolano.

Redacción Venezuela Al Día 

Para aquellos que en su momento lograron obtener un vehículo, hoy aborrecen la idea de mantenerlo. Y es que se ha convertido en un dolor de cabeza las reparaciones y los altos precios de repuestos (cuando se consiguen). Esta situación pone en tres y dos a los conductores, quienes deben preguntarse si venderlo o encerrarlo en el garaje.

La triste realidad de los supermercados en Venezuela (Video)

Los conductores de transporte público y vehículos particulares optan por dejar que el carro se vuelva chatarra o venderlo, porque cuidarlo como antes “jamás podrán hacerlo”.

Altos precios es repuestos son impagables para quien percibe sueldo mínimo

“Yo tengo el carro desde hace un año estacionado, voy hacer el esfuerzo para comprarle uno o dos cauchos y lo vendo porque no puedo arreglarlo”, indicó un señor que no descarta la esperanza de vender su vehículo con fallas y sin cauchos.

El cuento de nunca acabar

Los venezolanos utilizan sus escasos ingresos para medianamente comer y mantener un carro por encima de la comida es simplemente inaceptable. La pila de carros en los estacionamientos crece y las páginas de venta de vehículos siempre colapsan con los remates.

Dejar abandonados los carros es otra opción para quien no puede venderlo

Este último siempre es la opción. Conseguir unos buenos reales “rápidos”  por un carro podría funcionar tanto para comprar alimentos como para salir del país. Según un vendedor de carros, el mercado siempre tiene personas que esperan hasta que alguien logre pagar el verdadero valor del vehículo, pero otros simplemente por apuro o emergencia “prácticamente los regalan”.

Esta situación entra en la larga lista de vivencias que deben pasar los venezolanos gracias a las políticas fallidas del Gobierno revolucionario. Que además de dejar al país en una incalculable precariedad, ha dejado a los venezolanos sin vehículo ni transporte público. ¡Vaya patria la de Chávez!