Partido del Liverpool va camino de convertirse en el mejor de la historia

Hay algunas maneras de endulzar una noche de miércoles. O una sobremesa del sábado. No tienen por qué ser aburridas si uno no quiere. Un partido del Liverpool va camino de convertirse en la mejor manera de combatir los momentos de tedio. El conjunto de Klopp volvió a realizar un ejercicio de espectáculo y se adueñó, de forma definitiva, de la primera plaza del grupo E de esta Champions.

Bastaron unos minutos para que los de Anfield obligaran a sus aficionados a quitarse el sombrero. Eso sí, la función empezó con polémica. Concretamente con un penalti señalado sobre Salah que fue más un choque fortuito que una falta de Jikia. Pero Coutinho no perdonó. Con el gol, daba el pistoletazo de salida al volcán ofensivo que es a día de hoy el equipo de Klopp.

La Liga de España ahora es de cinco

Porque lo del ataque del conjunto inglés es una locura. Cada vez que los reds recuperan el balón, Firmino, Salah, Mané y Coutinho rayan la perfección. Interpretan el fútbol como nadie. Aprovechan cualquier espacio. Su velocidad es inenarrable. Y, encima, su acierto goza de buenos porcentajes.

De una mezcla de todo ello nacieron el segundo y el tercer gol de la noche. El póker de ases de Klopp fabricó con la rapidez del rayo un contragolpe en el queFirmino dio el pase definitivo a Coutinho, que mojaba por segunda vez batiendo a Selikh por el palo largo. En el tercer tanto contribuyó la defensa rusa, que se dejó el balón en el centro del campo y que, personalizada de nuevo en Jukia, no acertó a despejar antes de que Firmino tuviera en bandeja el 3-0.

El huracán Liverpool quería más y más. No se conformaba con saber que elSevilla perdía en Eslovenia y que la primera plaza estaba más que asegurada. Mané y Salah pudieron ampliar la cuenta antes del descanso, pero sus disparos o se encontraron con Selikh o se marcharon desviados. Sólo Luiz Adriano parecía no caer humillado en el Spartak.

El festival continuó tras el descanso

Sólo la lesión de Alberto Moreno, que se retiró llorando del césped, quitó la sonrisa de la cara a los hinchas de Anfield. Sus compañeros se solidarizaron con él brindando un inicio de segunda parte estratosférico: en cinco minutos, dos goles. Quien le reemplazó, Milner, dio la asistencia del cuarto para que Sané, con un remate acrobático, hiciera el cuarto.

Hasta la fortuna se alió con el Liverpool. El quinto, de Coutinho, así lo confirmaba. El remate frontal del brasileño tocó en un defensa para que llegara la manita. Ni siquiera cuando el partido se enfriaba y el Spartak comenzaba a amenazar la meta de Karius el Liverpool renunciaba a hacer daño. Así llegó el sexto. Salah vio la carrera de Sturridge por la derecha, éste ganó la línea de fondo y asistió a Mané, que ya la esperaba prácticamente en boca de gol.

Parecía que acababa la hemorragia para el Spartak. Pero faltaba el gol de Salah. A cinco minutos para el final, el egipcio recibió dentro del área, se revolvió y, con todo el tiempo del mundo, dejó el espectáculo en un 7-0 sideral.

Viendo jugar a este Liverpool, uno se pregunta hasta dónde podría llegar si en defensa ofreciera más seguridad. Por lo pronto, en esta Champions su registro goleador (23 dianas en seis partidos) sólo lo ha superado el todopoderoso PSG de Neymar, Cavani o Mbappé. Que es uno de los candidatos para sorprender a uno de los gigantes del torneo ya no lo duda nadie.

Ficha técnica:

7 – Liverpool: Karius; Gomez, Lovren (Alexander-Arnold, m.60), Klavan, Moreno (Milner, m.45+1); Can, Wijnaldum, Coutinho; Mané, Salah y Firmino (Sturridge, m.71).

0 – Spartak Moscú: Selikhov; Eschenko, Bocchetti, Tasci, Dzhikiya (Pasalic, m.59); Fernando, Glushakov, Zobnin, Promes (Samedov, m.75), Luiz Adriano; y Zé Luis (Melgarejo, m.53).

Goles: 1-0 m.3: Coutinho (p). 2-0, m.15: Coutinho. 3-0, m.18: Firmino. 4-0, m.47: Mané. 5-0, m.49: Coutinho. 6-0, m.75: Sané. 7-0, m.85: Salah.

Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Amonestó a Can (m.6), del Liverpool; y a Dzhikiya (m.3) y Fernando (m.62), del Spartak Moscú.

Incidencias: partido correspondiente a la sexta y última jornada del Grupo E de la Liga de Campeones, disputado en el estadio de Anfield (Liverpool) ante cerca de 51.000 espectadores.

Vía marca