¿Por qué Zimbabwe sí y Venezuela no?

Los cientos de kilometro de distancia que separan a Caracas de Harare, capital de Zimbawe no fueron impedimento para que los venezolanos conocieran, y sintieran la añoranza natural de por qué allá sí y aquí no, de la captura y posterior dimisión de Robert Mugabe, hombre que por 37 años se mantuvo en el poder, valiéndose de todas las artimañas que estuvieron a su alcance en materia electoral.

Pedro E. Leal/Venezuela al Día

A pesar de la algarabía en las cámaras del Congreso que dieron la vuelta al mundo, y las  celebraciones que colmaron las calles de otrora “país ganadero de África”, hoy arruinado por el dictador saliente y la camarilla que lo acompaña; todo pareciera indicar que se pinta como la sucesión de los Castro, o más bien como cuando Juan Vicente Gómez aprovechó la ausencia de su compadre, Cipriano Castro, para quedarse con el “coroto”.

El Cocodrilo, cambio de un dictador por otro

¿Quién viene por Mugabe? La periodista Andreina Flores, radicada en París, Francia, explicó “en criollo” lo sucedido en la nación surafricana. De acuerdo a la descripción de la comunicadora venezolana, Emmerson Mnangagwa, al enterarse que lo dejarían por fuera se volteó y la fuerza militar lo siguió.

“Este nefasto personaje que se perfilaba como el heredero del viejito Mugabe, se llevó una tamaña sorpresa al enterarse de que no sería el elegido para llevar las riendas del país sino que tendría que ceder la silla a la primera dama, Grace Mugabe”, narra Flores en una publicación de su cuenta de Instagram.

De acuerdo a lo difundido por la misma periodista, alias “El Cocodrilo” fue el hombre de confianza del presidente Mugabe por décadas. “Compañero de armas, panita, mano derecha”, lo que puede dar una idea de que se perfilaba como el Diosdado Cabello africano.

Fue vicepresidente hasta el último minuto, luego de pasearse por los ministerios de Seguridad, Defensa, Justicia y Vivienda. Se le recuerda muy especialmente, según Flores, como la cabeza fría de las matanzas de Gukurahundi en los años 80, en donde se fusilaba en línea a los hombres y se violaba en masa a las mujeres.

Thays Peñalver, conductora del programa “Buen Provecho”, en sintonía con la descripción de Flores, revela que el problema que tenemos aquí en Venezuela es que podemos caer en la equivocada percepción de que ocurrió un golpe de estado en Zimbabue y que Mugabe se marchó del poder gracias a la “oposición”. Esto es incorrecto, sostiene, haciendo especial énfasis en que el golpe de Estado lo ejecutaron “jóvenes revolucionarios” y la gente de su propio partido, entre ellos Constantino Chiwenga el “Ministro de Defensa” que lleva en el cargo quince años en alianza con Emmerson Mnangagwa uno de los mayores represores de la historia de Zimbabwe y quien además estuvo al frente de la Seguridad Nacional (el equivalente al Sebin) durante diez años, después fue el responsable de la cruzada contra los blancos en la reforma agraria y quien más persiguió y dividió a la oposición siendo Multi-Ministro.

¿Maduro, el Mugabe caribeño?

Más allá de que al anciano Mugabe le tomó 37 años acabar con el país en el que encabezó un gobierno totalitario, y Nicolás Maduro en apenas un solo periodo no hay sector al que no haya pretendido quebrar; existen enormes coincidencias entre ambos mandatarios.

Mugabe rodó rodar la arruga de su presidencia, entre otras cosas a través de viciados procesos electorales, tal cual como ocurre ante la mirada complaciente del árbitro electoral rojo y el “ministerio Supremo de Justicia” venezolano.

AFP PHOTO / ALEXANDER JOE

En 1980 Zimbawe consiguió su independencia, pasando a convertirse en República de Zimbabue. Las elecciones fueron ganadas por la Unión Nacional Africana de Zimbabue, el ZANU. El 2 de diciembre de 1987 Mugabe, tras reformar el mismo la Constitución, fue nombrado primer presidente ejecutivo del país y fue reelegido en marzo de 1990.

Las elecciones de 1990 fueron nacional e internacionalmente criticadas por sospecharse que habían sido manipuladas, ya que el Zimbabwe Unity Movement, el segundo partido en la oposición de Edgar Tekere, sólo obtuvo el 16% de los votos. En las sucesivas elecciones desde el año 1996 el recuento de votos ha sembrado dudas en sectores opositores, y es que el gobierno de Mugabe ha tenido que hacer frente a una oposición cada vez mayor, dada la crisis económica que vive el país. Las elecciones de 2002 se celebraron entre denuncias de manipulación de votos, intimidación y fraude.

En Venezuela también se mantiene fuertes dudas sobre el conteo de votos, sobre todo luego de lo sucedido en las elecciones mediante la cual fue electa la Asamblea Nacional Constituyente, calificada por la comunidad internacional de fraudulenta, y en los últimos comicios para elegir a los gobernadores, celebrados el pasado 15 de octubre.

Compartiendo el cuadro de honor… También el ahora ex presidente Mugabe, y Nicolás Maduro, llevan sobre hombros sanciones emitidas de manera personal por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, así como medidas acordadas en conclave por la Unión Europea. ¿Las razones? En ambos casos y con ambos jefes de Gobierno, violaciones de derechos humanos.

¿Diálogo, con el dictador?

A propósito del proceso de “negociación internacional” que esperan se desarrolle en República Dominicana el 1 y 2 de diciembre, entre gobierno y oposición, Thays Peñalver, reconocida analista política, nos recuerda que Mugabe también se vio obligado a negociar frente a una crisis humanitaria y económica sin precedentes. “Antes de que el agua le llegara a la cabeza optó por ganar tiempo y cedió ante las presiones comprometiéndose con los negociadores internacionales de esta forma”, se lee en su artículo “Las lecciones del diálogo de Mugabe”.

En esa oportunidad, el dictador cedió el control de la policía represiva a la oposición, se comprometió a aplicar medidas económicas, aplicar medidas y a designar una Comisión Electoral “verdaderamente independiente”, entre otros… Describe Peñalver que una vez que ganó las elecciones, destituyó a todos los opositores y eliminó los cargos.

¿Cuál fue el resultado más importante del diálogo?

Peñalver aclara que Mugabe se quedó en el poder y la oposición fue barrida en las elecciones posteriores debido al alto índice de abstención, aumentada por la profunda decepción colectiva. Se utilizó la intimidación y chantaje en los “municipios” opositores con el fin de desestimular el voto, al punto de asesinar y golpear a los testigos de las mesas y a los encuestadores.

Asimismo, aclara que peor que la propia violencia, fue la debilidad de cara al elector del MDC, que terminó fragmentado y deslegitimado durante la “cohabitación” con Mugabe. “El siguiente resultado fue más catastrófico aún: La comunidad internacional que apoyaba fuertemente a la oposición y al MDC se dio cuenta de la fragmentación producida por el diálogo y peor aún , que la oposición no estaba en condiciones de gobernar Zimbabue y comenzó a trazar un plan B y plantearon una transición, junto con China el principal aliado del régimen, dentro del propio partido de gobierno (…) En Venezuela, el problema de la oposición es el mismo que tenían los opositores en Zimbabwe”, puntualiza.