Los peligros de saltarse el desayuno

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Desayunar poco o nada duplica el riesgo de lesiones ateroscleróticas (forma de arteriosclerosis en que se estrechan o calcifican las arterias) al margen de que la persona presente o no otros factores de riesgo cardiovascular como colesterol elevado, tabaquismo o sedentarismo.

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Así se desprende de los resultados del estudio Progresión y detección precoz de la aterosclerosis ( PESA por sus siglas en inglés) llevado a cabo por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) en colaboración con el Banco Santander que ayer se publicaron en The Journal of American College of Cardiology (JACC) y que erigen el desayuno como un hábito fundamental en la salud cardio­vascular.

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“Los nutricionistas siempre han dado mucha relevancia al desayuno y ahora nuestro estudio lo ha demostrado con imágenes tridimensionales de las arterias que han constatado que la incidencia de la enfermedad aterosclerótica es muy superior entre quienes no desayunan o toman un desayuno muy ligero que entre quienes toman un desayuno más energético”, explica Valentí Fuster, investigador principal del estudio y director del CNIC, en conversación telefónica desde Nueva York, donde dirige el hospital Mount Sinai.

Y detalla que el estudio PESA es bastante único porque está haciendo un seguimiento a largo plazo (más de una década), y con técnicas de imagen innovadoras, de casi 4.000 personas con un nivel de formación medio-alto (empleados del grupo Santander) para observar la prevalencia y la progresión de las lesiones ateroscleróticas subclínicas –aquellas que aún no han dado ningún síntoma– y estudiar su asociación con diferentes factores, como los hábitos alimentarios, la actividad física, los biorritmos, las características psicosociales y la exposición a contaminantes ambientales de esos individuos.

Fuente: La Vanguardia