Ciudades dormitorio, entre la inflación y la inseguridad

Foto/EU

Madrugar, hacer cola para alcanzar el primer autobús, trabajar durante ocho horas y retornar. Los ciudadanos que hacen vida en ciudades dormitorios, deben cumplir obligatoriamente una rutina que además de agotadora es extremadamente estresante. Y esto sin incluir los incontables percances cotidianos que se pueden conseguir como “lluvia, retraso de transporte, colas e intensas olas de calor”.

Redacción Venezuela Al Día 

Los residentes de Guarenas, Charallave o La Guaira saben mucho sobre esto. Con respecto al tema del transporte,  los habitantes de Miranda y Vargas, que trabajan en Caracas, invierten diariamente entre Bs 5.000 y Bs 6.000 en pasaje, lo que representa  61,51% del salario mínimo. Sin incluir los carros “pirata”, que cobran desde Bs  4.000 hasta Bs 12.000 para llevarlos a su destino en horas de la noche.

¿Sobre el servicio? ni hablar. Los usuarios catalogan desde “pésimo hasta porquería” en vista que las unidades colectivas además de escasas, tienden a tener un retraso de al menos 40 minutos.  Otro problema importante que aquejan a los ciudadanos es la inseguridad. Los habitantes de Los Teques, Guatire, Los Valles del Tuy y el estado Vargas tienden a buscar las paradas más concurridas, observan quienes suben al autobús y evalúan incluso si puede o no haber un escenario de robo.

Igualmente no descartan que en el camino ocurra un imprevisto, pero siempre es mejor cerciorarse desde la salida, así no evitan que les arrebaten las escasas pertenencias que con tanto trabajo han adquirido.

¿ Cómo costearlo? 

Los habitantes de las ciudades dormitorio solo aceptan ofertas de trabajo que les permitan ganar más del sueldo mínimo, debido a que si solo ganaran los Bs 136.543 de sueldo base, no les alcanzaría para costear sus necesidades básicas. Una persona que invierte diariamente Bs 4.000 en pasaje, gasta Bs 52.543 en casi un mes (21 días). Luego de invertir esta cantidad de su sueldo base, solo le quedan Bs 84.000 para pagar el resto de sus compromisos. Sin contar que gaste pasajes a Bs 280 para trasladarse dentro la capital, ni el valor del transporte pirata, que en algunos casos se ven obligados a usar.

Con información de El Nacional