Ir o no a elecciones regionales: ¿Qué alternativas proponen los sectores opositores?

La oposición venezolana está entrampada. Las elecciones regionales propuestas para el 10 de diciembre son las causantes de una discusión interna que ha salido a la luz por sus propios actores.

Daniela Martin /Venezuela Al Día

El más cuestionado de ellos, el diputado Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática (AD) fue el primero en indicar que algunos sectores de la coalición opositora contra el régimen de Nicolás Maduro, si aplicaría para estos comicios que llevará a cabo el mismo Consejo Nacional Electoral (CNE).

La población –desanimada con tal anuncio– optó por no atender el llamado a las siguientes convocatorias de protestas de calle, que evidenció una vez más, como los trapitos sucios de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) destruyen todo a su paso.

Otros sectores, que dijeron tener mayor consciencia sobre los tiempos que atraviesa Venezuela y la activación que hizo la propia oposición de los artículos 333 y 350 de la Constitución, dieron un paso al frente y plantearon estrategias antielecciones.

Vente Venezuela, de María Corina Machado y Alianza Bravo Pueblo, del alcalde Antonio Ledezma y el diputado Richard Blanco acordaron no participar en estos comicios en los que se elegirán gobernadores, pues aseguran que serán fraudulentos y solo darán validez a la violación que hizo el CNE a la Ley del Sufragio en Venezuela, con la elección para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

En ese sentido, han insistido en que la única ruta aprobada por los venezolanos para salir de la crisis política del país es la que se aprobó el 16 de julio. Es decir, el rechazo de 7 millones 600 mil venezolanos a la Constituyente, exhortando a la Fuerza Armada Nacional y a los funcionarios públicos cumplir con la Constitución e instaurar un gobierno de unidad nacional.

“Estamos en una dictadura, a los magistrados presos hay que sumarle los alcaldes. Esto puede pasar también con los gobernadores que se elijan, porque estamos en una dictadura”, es lo expuesto por María Corina Machado, para dar paso a su planteamiento sobre la designación de un gobierno paralelo.

Por su parte, el partido Voluntad Popular, del preso político Leopoldo López y el diputado Freddy Guevara ha propuesto nombrar a los nuevos rectores del CNE, convocar una elección para elegir un Gobierno de unión nacional y acompañar este proceso “con acciones masivas de calle en el marco de la nueva y creciente presión internacional”.

Foto: Archivo.

En un comunicado presentado la noche del martes luego de los ataques recibidos por la población a través de las principales redes sociales, la tolda naranja resaltó que la inscripción en estas elecciones servirían como un “movimiento táctico para aumentar las contradicciones en la dictadura, y no en la oposición. Que sea la dictadura la que se divida entre decidir profundizar su naturaleza dictatorial al eliminar una vez más las elecciones, o someter al régimen a una derrota descomunal que evidencie el fraude constituyente”.

Es así, como proponen que, al tener un nuevo CNE, se convoquen elecciones para un Gobierno de unidad nacional, que permita ser una guía en el proceso, sin abandonar las calles.

Mientras tanto, otros partidos mantienen la discusión sobre asistir o no a unas elecciones que, de no cambiar a los rectores actuales del ente electoral, podrían traducirse en la mayor abstención opositora de los últimos años.

Ahora, si bien, las elecciones regionales no eran la agenda principal de la Unidad Democrática, otros eventos electorales que han contado con una masiva participación, les ha permitido a la oposición dar un paso adelante del gobierno. Muestra de ello, las elecciones legislativas de 2015.

Se entiende entonces, que el objetivo actual del gobierno sea desmoralizar a los electores opositores, que en medio de la disyuntiva que envuelve a los líderes, se enfrentan también a la inhabilitación de la tarjeta de la MUD en al menos siete estados, lo que causa la división de partidos.