Reconocido periódico internacional destapa “los guisos” al dueño de Avelina

El mundialmente reconocido periódico portal de prensa Financial Times acaba de publicar un reportaje que destapa todos los guisos, los negocios oscuros, las extravagancias y los despilfarros de a quien hemos catalogado el papá de los guiseros, Mauro Libi. Además, a este guisero experto y ladrón de la riqueza venezolana, se le han otorgado unos $600 millones a sus empresas Frimaca y Avelina, para la importación de productos, todo a tasa preferencial de Bs. 6.3 ¡Así la vida es un jamón!

El artículo del portal inglés empieza de la siguiente forma: con la introducción de la magna celebración de los quince años de sus morochas, evento que tiró la casa por la ventana en el Hotel Four Seasons de Miami. Tras un desfile de carros de lujo, limosinas y niñas ataviadas con los trajes más costosos y montadas en sus buenos tacones, Justin Quiles, el famoso reggeatonero, también montó su show en la tan esperada fiesta.

Pero lo cierto es que el centro de la fiesta no eran sus queridas morochas, sino él mismo, el empresario “visionario” que ha construido un increíble imperio durante las dos últimas décadas, en el sector alimentación en Venezuela vía la corrupción y guisos con el régimen chavista, poseyendo más de 30 compañías a lo largo de tres continentes, incluyendo bancos en Panamá y España, un apartamento de $7 millones y docenas de compañías en Miami. Pero tras esta breve descripción de la fortuna de Libi, la cual disque se ha construido a través del sector alimentario de Venezuela, cabe preguntarse ¿y cómo está este sector en el país? ¿en dónde están estas empresas en Venezuela? ¿En dónde están produciendo? ¿En dónde están sus productos? Porque por lo que a nosotros respecta, pasamos cada día más hambre y más trabajo para poder conseguir y adquirir los alimentos que necesitamos para sobrevivir.

Lo cierto es que el texto continúa señalando que el éxito extraordinario de Libi se debe precisamente a la construcción de su fortuna alrededor de la situación de escasez y hambruna que vive el país, cuestión que le abrió la oportunidad de no tener competencia (luego del que el gobierno robolucionario acaba con ella) para posicionar sus productos además de gozar de los beneficios de ser un arrimado jala mecate de los delincuentes del gobierno de Nicolás Maduro. Así, reseñan que “mientras las morochas hijas de Libi y sus invitados bailaban durante toda la noche, Venezuela culminaba su día número 29 de protesta, las cuales han continuado dejando a más de 90 personas muertas”.

En este sentido, se resalta que el perfil de Libi dentro de los portales web de sus empresas, señalan poco – por no decir nada- acerca de la dramática realidad venezolana, en la que tres cuartas partes de la población han perdido 9 Kg en promedio durante el último año y 10% de los niños sufren de desnutrición de acuerdo a la ONG Caritas. De esta forma, se señala que su negocio de avena, Avelina, realizó el siguiente comentario el 9 de abril del año en curso: “ser vegetariano es una excelente manera de reducir el consumo de calorías”. Todos sabemos el adjetivo calificativo que le queremos expresar tras esto.

Sin embargo, a pesar de todo ello, Libi, de 49 años, indicó que todos los alegatos de corrupción en su contra se debían a una vil campaña de difamación de su persona, pero son quizá la única e inevitable explicación dada la general rabia pública en contra del sancionado Estado venezolano, debido a sus actos de corrupción que explican el porqué de la crítica situación actual. El artículo señala que los números de corrupción venezolanos son alarmantes, superando incluso los de Brasil que en teoría se encuentra en la “histórica” investigación del escándalo de lava jato. Al lado de este Gobierno se quedaron en pañales. Durante la última década, Venezuela recibió una ganancia inesperada de un trillón de dólares debido al boom petrolero. De estos, dos tercios fueron invertidos en transferencias de efectivo y otros beneficios sociales, pero más de $300 billones fueron robados o malversados, de acuerdo a estimaciones del ex ministro de Planificación, Jorge Giordani. El fraude solo en alimentación alcanzó los $27 billones desde el año 2010, conforme a la Asamblea Nacional.

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