Las terroríficas similitudes entre los cuerpos de represión en Ucrania y Venezuela

No se trata solo del equipo antimotin, el control del orden público y el agresivo ataque a la prensa y manifestantes. El sistema represivo utilizado por el Ministerio de Interior ucraniano llega a compararse con el venezolano por similitudes más aterradoras.

Daniela Martín/Venezuela al Día

Una de ellas, el “uso desproporcionado de la fuerza” por parte de la policía antidisturbios Berkut durante tres meses de intensa protesta en Ucrania, que finalizó con una semana caótica en la que murieron 82 personas a manos de la cruda represión que estos oficiales aplicaron con armas de fuego.

Al igual que los efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), desde el principio de estas manifestaciones en la plaza de la Independencia (Maidán) en Kiev, los Berkut aplicaron represión desmedida contra manifestantes pacíficos.

Protesta Ucrania 2014

Bastones de hierro, gas pimienta, gas lacrimógeno y granadas ensordecedoras fueron los mecanismos de los Berkut en estas protestas de 2014, que ahora se comparan con los usados por los organismos de seguridad en Venezuela.

Protesta Ucrania 2014

“No se portan como seres humanos”, eran los comentarios que hacían algunos ucranianos en los primeros días de protesta, cuando el temor a esta fuerza represiva comenzaba a tornarse en odio.

Eran cuestionados sobre su nacionalidad. “¿Acaso ustedes no son ucranianos?”, era la pregunta clave de un manifestante gravemente herido, registrado por la prensa nacional.

Los ataques de la PNB y la GNB en Venezuela siguen la misma línea y también los mismos reproches. Han sido hasta acusados de ser extranjeros.

Protestas Venezuela/ Foto: AFP

Las metras y perdigones aliñados contra los manifestantes venezolanos se asemejan a las granadas con tuercas y tornillos que usaban los Berkut para reprimir a manifestantes ucranianos. Métodos poco ortodoxos que ya infringen en delitos de lesa humanidad.

Protestas Venezuela

Asimismo, el ataque a miembros de la Cruz Roja y puestos improvisados para atención médica en la ciudad de Kiev se asimila a las atrocidades que cometen los cuerpos de seguridad de Nicolás Maduro contra los voluntarios de la Cruz Verde y Cruz Azul durante protestas en Caracas.

Protestas Venezuela/ EFE/CRISTIAN HERNÁNDEZ

Destrucción de medicamentos, disparos contra integrantes de la Cruz Roja, bombas lacrimógenas contra vehículos de emergencia fueron parte de las medidas represivas del exmandatario ucraniano, Viktor Yanukovich, que hoy aplica el gobierno de Maduro en Venezuela.

Lo que parecía impensable también se hizo presente en ambos países, que aún con conflictos políticos totalmente diferentes, la represión indiscriminada los unía.

Represión Venezuela. Foto de archivo.

El asalto de los antidisturbios a la Plaza de la Independencia que ya había dejado 25 muertos y más de 100 heridos se incrementó de forma brutal en una última semana sangrienta. Ello, debido al uso de armas de fuego previamente organizado.

Protesta Ucrania 2014/ SERGEY DOLZHENKO (EFE)

Fueron 85 víctimas mortales que dejó el ataque bestial contra ucranianos, que caían en los alrededores de Maidán a manos de autoridades policiales, que habían sido creadas para su resguardo.

También sucedió en Venezuela. A 3 años de aquellos crímenes que todo el mundo observó, efectivos de la GNB accionaron armas de fuego contra jóvenes manifestantes.

La víctima, Fabián Urbina murió por el impacto de balas detonadas por estos efectivos militares.

Maikell Herrera/Venezuela al Día

Nuevamente, los países de todo el mundo revivían con Venezuela las escenas de Kiev. Funcionarios policiales y militares atacaban a la ciudadanía desarmada por defender un régimen con medidas erróneas, que asomaban sus ansias de permanecer eternamente en el poder.

Policía disuelta que luego pide perdón

La justicia llegó a Kiev y luego del violento episodio, Yanukovich abandonó la ciudad alegando haber sufrido un golpe de Estado.

El Parlamento decidió horas después destituirlo y nombrar un gobierno interino, el cual se encargó de aprobar la disolución de los Berkut.

Cien de estos exagentes pidieron perdón de rodillas en el oeste de Ucrania por todos los crímenes causados. Otros exfuncionarios fueron contactados por Rusia, que les otorgó la nacionalidad para que luego pudiesen “servir” en territorio ruso.

Policía de Ucrania

Fueron responsabilizados de la mayoría de las muertes en esa oleada agresiva y finalmente dejaron de “existir”.

En Venezuela, por ahora estas figuras represivas siguen siendo exaltadas por el gobierno de Nicolás Maduro. Mientras tanto, el odio de la población hacia sus maltratos se incrementa y avista un escenario negativo en su futuro.