El BusTV: Periodismo de calle que rebate la censura

En la era de la autopista de la información, de los avances tecnológicos que privilegian la comunicación y potencian la difusión de información ¿quién podría imaginar a una sociedad como la venezolana, empleando mecanismos alternativos de información para torear la censura y autocensura impuesta desde el régimen? No obstante, como reza el dicho “si no me abren la puerta, me meto por la ventana”, así que a falta de medios tradicionales que difundan la realidad del país, sin sesgos, se elevan opciones en defensa del derecho a estar informados, consagrado en la Constitución de la República, y así surge El Bus TV.

Zeudy Acosta Paredes / Venezuela al Día

Como una manera de reinventarse -entre el ruido de las avenidas, los huecos de las calles, el bamboleo de las unidades de transporte-, un noticiero ambulante intenta restarle campo a la desinformación que, por el cierre de emisoras radiales, del cerco comunicacional impuesto en las televisoras nacionales y regionales, sumado a la merma del tiraje impreso, ha prevalecido progresivamente en el país desde hace 17 años y que se viene agudizando en los dos meses de protesta que rigen a la nación. 

En tres minutos aproximadamente, con un marco que simula la pantalla de un televisor identificado como El Bus TV, un grupo de jóvenes (entre periodistas, realizadores audiovisuales, estudiantes de comunicación social y músicos), se sube a las unidades de transporte público y como si se tratara de una transmisión en vivo, hacen el reporte informativo de las noticias más relevantes en el contexto actual.

Efecto multiplicador

Desde la vocería de la organización, conseguimos ahondar en más detalles acerca de esta iniciativa que empezó con seis personas en Caracas, y ya dispone de siete equipos en distintas regiones del país (Carabobo, Anzoátegui y Barinas).

¿Cómo surge la idea?

La idea surge en un autobús de regreso de una manifestación en la calle. Había una completa desconexión entre lo que ocurría (manifestantes, cuerpos de seguridad, bombas lacrimógenas, consignas) y la realidad dentro del bus. Los pasajeros no parecían estar enterados de las razones por las que las personas manifestaban y ahí surge la idea de romper la desinformación y llevar noticias a los buses. Esta era una idea esperando a ser descubierta. Siendo los autobuses uno de los medios de transporte masivos más importantes de Caracas, era de esperarse que se nos ocurriera convertirlos en un medio de comunicación.

Laura Castillo (L), Maria Gabriela Fernandez (C) and Dereck Blanco (R) give a presentation of the Bus TV news in Caracas, Venezuela, on June 6, 2017.
A group of young Venezuelan reporters board buses to present the news, as part of a project to keep people informed in the face of what the opposition and the national journalists’ union describe as censorship by the government of Nicolas Maduro. / AFP PHOTO / LUIS ROBAYO

Como explican sus creadores, el compendio informativo conlleva una preparación, que consiste en un guión con noticias con suficiente vigencia como para ser narradas semanalmente, en las que se incluye información sobre las protestas, pasando por economía, política, hasta deportes y espectáculos; tomando como fuentes estadísticas oficiales, medios digitales, declaraciones, entre otros. “No es un noticiero de breaking news –aclaran-, ni uno que responde a los intereses de ningún partido o parcialidad política. Es una actividad independiente y autosustentable”.

¿De qué manera describen la receptividad de la gente? ¿Los choferes?

De manera muy positiva, reciben la información con agradecimiento y en la gran mayoría de los casos hasta aplauden. Se han presentado debates dentro de la unidad entre los mismos pasajeros, esto también nos parece positivo porque estimula la conversación social alrededor de temas que afectan a todos.

Una etapa oscura

Al momento de describir la situación de los medios tradicionales, uno de los integrantes de El Bus TV, Dereck Blanco (periodista de televisión y radio), resalta que se trata de “una etapa oscura” de la historia del periodismo en el país. Al ser convocado por quienes crean el concepto de esta iniciativa, no vacila en acudir al llamado y respaldarlos en la calle. “De una manera atípica, nada común y muy original que aplaudo. Había visto el primer video y fui con mucha expectativa ante situaciones inesperadas”, confiesa. 

Valora además este aporte alternativo de prensa, pues dentro de la población venezolana, aunada a la hegemonía comunicacional, hay un número significativo de personas que no dispone de teléfonos inteligentes u otros dispositivos para mantenerse informados a través de Twitter, Facebook o YouTube. “Probablemente –explica el periodista-, la gente mayor no tenga tampoco la destreza para manejarse con las tecnologías, y por eso esta idea permite llevar la información que no están viendo en televisión, que no leen en la prensa ni escuchan en la radio”.

Al reconocer el cerco mediático impuesto desde el Gobierno, Blanco lamenta que desde el propio seno del gremio periodístico, existan colegas que se han adherido a la censura del medio donde laboran, pero que más allá, en sus propias cuentas de medios sociales no hagan mención alguna ni denuncias de las injusticias que se comenten.