Crónica de una muerte económica anunciada, por Antonio de la Cruz

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció anteayer martes sus perspectivas económicas actualizadas para Venezuela, en la cual señaló que “Venezuela sigue hundida en una profunda crisis económica”.

El modelo de simulación económico del FMI pronostica que el Producto Interno Bruto (PIB) del país bolivariano será negativo para los próximos seis años. Un sexenio que mantendrá la tendencia desde que Nicolás Maduro asumió la presidencia del país en el 2013, la destrucción de la producción de bienes y servicios elaborados por las empresas públicas y privadas en Venezuela.

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Producto de la implantación de las políticas económicas contenidas en el Plan de la Patria que están desconectadas con la realidad. Las medidas desplegadas han consistido en el aislacionismo y en regresar al “modo de producción primitivo”.

Desde el inicio de este “nuevo modelo económico” -propuesto por Hugo Chávez antes de morir- se sabía que conduciría a la destrucción final de la economía venezolana. “Nunca hubo una muerte tan anunciada”.

En la última actualización de las Perspectivas Económicas Mundiales (WEO), el FMI no hace más que reflejar esa realidad. Al observar el desempeño de la inversión y el ahorro en relación al PIB se nota una contracción muy fuerte en los próximos seis años, alcanzando menos de la mitad del porcentaje obtenido en el año 2000.

Grafico 2 Inversion Ahorro PIB

Este nivel de ahorro implica que la población tendrá niveles de ingreso muy limitados, por lo que no tendrá capacidad de ahorro y se mantendrá en los niveles de pobreza. Por otro lado, ese grado de inversión producirá un bajo nivel de capitalización de la economía e incrementará el desempleo formal, superando el 25% en el 2017 con incrementos sucesivos, hasta alcanzar 36% al final del año 2022.

Grafica 3 Desempleo

En cuanto a la inflación -el impuesto de los pobres- el FMI hace un ajuste para el año 2016 y 2017 al colocarla en 255% y 720% respectivamente -la mitad de la estimada anteriormente-, siendo la más alta del mundo. Asimismo, el FMI considera que la inflación aumentará a 2.000% el próximo año, 2018. Y a partir de allí la economía venezolana atravesará una inflación galopante, alcanzando el nivel de hiperinflación.

Un aspecto interesante es que el ajuste al modelo del FMI corresponde a los recientes valores entregados por el Banco Central de Venezuela (BCV), que está suministrando regularmente al FMI desde el pasado mes de febrero bajo la condición de confidencialidad.

Ante la “muerte económica” de Venezuela, el régimen cubano inicia sus movimientos para obtener recursos financieros. Después de diez años de poner a un lado sus relaciones con España, el canciller cubano aborda en Madrid una visita de Rajoy a Cuba “no a largo plazo”. Basta recordar que hace apenas dos meses Maduro insultó a Rajoy públicamente: “Se le reventarán los dientes a Mariano Rajoy y a toda la derecha internacional si se mete con Venezuela y pretende intervenirla”.

Algo saben los jerarcas cubanos sobre Venezuela que empiezan abrir canales para obtener créditos de los organismos multilaterales. Se supo que antier el embajador cubano en Estados Unidos visitó el Banco Inter-Americano (BID) para evaluar el financiamiento de obras de infraestructura.

El modelo económico que mantiene Maduro “hace agua”. Según el diputado José Guerra de la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional, “Los vencimientos de la deuda entre los años 2017 y 2022 suman un total aproximado de 54 mil millones de dólares”. Y en ese horizonte, la apuesta del gobierno de Maduro a un alto precio del petróleo no aparece. Además, la estatal petrolera venezolana (PDVSA), atraviesa su peor momento como activo fiscal. No logra incrementar la producción de crudo y productos refinados, y tiene una gran deuda con las empresas contratistas de servicios. Si requiere algo debe pagar por adelantado.

Hace dos días, Reuters informó que la empresa rusa Sovcomflot incautó en isla de San Martín el crudo de PDVSA que llevaba en su buque Aframax NS Columbus, alegando que la estatal petrolera venezolana le adeudaba 30 millones de dólares por servicios prestados. Una acción que obedeció al impago constante de PDVSA. Ese mismo día, la agencia internacional de noticias londinense reportó que los cascos contaminados con petróleo de los tanqueros fondeados en puertos venezolanos deben ser limpiados manualmente en el sitio. Porque PDVSA carece de la facilidades para hacerlo en un dique seco con el equipo industrial.

Más temprano que tarde, el régimen de Maduro enfrentará “la muerte económica anunciada” del país. Porque vendrá la ejecución judicial de deudas, como las señaladas por Reuters del armador ruso, que van a aislar a Venezuela de los mercados financieros y por ende de las transacciones económicas internacionales.

Antonio de la Cruz 

Director Ejecutivo de Inter-American Trends