A los asesinos de Derek Manaure “les pasaron factura” por fracasar

Foto Archivo

Las muertes de alias el Oso y los otros tres presos de Tocorón y Tocuyito, vinculados al secuestro y muerte de Dereck Manaure, se debió al fracaso de la operación para el cobro del rescate por el secuestro del adolescente de 16 años de edad, hijo del jugador de baloncesto Juan Manaure.

Sandra Guerrero / El Nacional

Al enterarse de que no obtuvieron las ganancias que aspiraban, entre los pranes y esos presos se generó lo que en el lenguaje carcelario se denomina “choque del carro”, que es el enfrentamiento entre dos bandas dentro del penal, y esos líderes penitenciarios “les pasaron factura”, señaló una fuente extraoficial que agregó que el Oso, ante la imposibilidad de conseguir el rescate, habría ordenado a los cuidadores del adolescente que lo liberaran, pero esos hombres no aceptaron la orden y decidieron que ellos negociarían la liberación, pero también fracasaron y decidieron matar al cautivo. Le dieron un tiro en el cuello una semana después de tenerlo secuestrado.

El triste y último adiós a Derek Manaure

El joven fue plagiado el 23 de diciembre y Manaure recibió llamadas el día del secuestro, luego el 24 y el 26 de diciembre en las que le pedían una alta suma en dólares, un reloj Rolex y prendas de oro.

Presumen que la víctima estuvo cautiva en la misma área donde hallaron su cadáver, en el sector Chuspita de la vía Guarenas-Caucagua, en el estado Miranda.

El cuerpo fue llevado a la morgue de Bello Monte para ser sometido a experticias odontológicas y antropológicas, además de ADN para ser identificado legalmente.

La pesquisa se orientan a establecer si la víctima había tenido un contacto anterior con el Oso o algunos de sus secuaces, debido a que siguió las instrucciones que le dieron el día del secuestro para que saliera de su casa y llegara al pasaje 11 de San Agustín del Sur, donde lo convencieron de subir a un vehículo bajo el pretexto de que le entregarían algo y desde allí se lo llevaron.

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