Técnicas para combatir la celulitis

Imagen cortesía de FreeDigitalPhotos.net

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La celulitis es la pesadilla de toda mujer. Esta grasa se sitúa justo bajo la piel o bien forma pequeños bultos, responsables de una desagradable piel de naranja. A menudo se instala en los muslos y las nalgas, pero también puede aparecer en el vientre, los brazos… Se resiste a los regímenes y nos afecta a todas, tanto delgadas como rellenitas, lo que explica el interés de los investigadores por hallar soluciones. A continuación se muestra un estudio.

Los tratamientos mecánicos

La endermología, o Cellu M6, es un palper-rouler realizado por una máquina. Consiste en hacer un pliegue en la piel y aplicarle un movimiento particular con el fin de reactivar los cambios celulares, acelerar la eliminación de residuos y volver a poner la grasa en circulación.

La presoterapia es un drenaje linfático realizado por una máquina específica de aire pulsado que hincha progresivamente de abajo a arriba un par de botas que cubren los miembros inferiores, desde los pies hasta los muslos. Su objetivo es activar la circulación de retorno venoso y linfático.

Los tratamientos médicos y quirúrgicos

La mesoterapia consiste en inyectar de forma subcutánea productos que actúan sobre la celulitis. Se recomienda en caso de problemas circulatorios y de celulitis difusa.

Realizada con anestesia, la liposucción consiste en aspirar el exceso de grasa subcutánea. Sólo consigue resultados en ciertos tipos de celulitis y difícilmente elimina la piel de naranja.

La electroterapia y la ultrasonolipolisis

Los métodos que actualmente están en auge utilizan corrientes eléctricas, ultrasonidos o infrarrojos, aplicados gracias a electrodos colocados en las zonas a tratar o a aparatos aplicados sobre la piel.

Se considera que ambos tratamientos tiene tres efectos principales: aumentan la temperatura de los tejidos determinados, incrementan la permeabilidad celular de los adipositos y desfibrila los tejidos de división presentes en el hipodermo.

Las cremas

Cada vez con mejores resultados, las cremas asocian activos drenantes para luchar contra la retención de líquidos y eliminar la saturación de los tejidos, los quemadores de grasa (cafeína) y los que alisan la piel. Su acción es triple: limitan la hinchazón, reducen la cantidad y el volumen de los adipositos y mejoran el aspecto cutáneo.

o un masaje, alternando movimientos de drenaje y de palper-rouler, siempre de abajo hacia arriba.

La hidroterapia

Se practica en talasoterapia, en SPAS o en centros termales:

El aqua drenaje linfático es un ejercicio específico que se realiza en el agua. Su objetivo es reforzar los músculos posturales cuya acción sobre el retorno venoso es 4 veces superior a la de los músculos superficiales.

Los hidromasajes y las duchas a presión están diseñadas para estimular los retornos venosos y linfáticos, siguiendo los trayectos musculares.

Los chorros submarinos permiten asegurar un drenaje más potente que un drenaje linfático manual, gracias a la potencia de acción del agua sobre el cuerpo.

Los complementos alimenticios

Están disponibles en forma de comprimidos, cápsulas o incluso tisanas. Algunos activos están indicados en el tratamiento de la celulitis:

– los drenantes, destinados a expulsar los residuos y a eliminar la saturación de los tejidos: hierba mate, archicoria, ortosifón, castaña de Indias, viña roja, rabo de cerezas, ulmaria…

– los quemadores, destinados a activar la combustión y la evacuación de las grasas: CLA (Ácido Linoleico Conjugado), té virgen, café verde…

– La alimentación. Contra la celulitis, evidentemente hay que evitar el sobrepeso, pero también los regímenes repetitivos, que generan la acumulación de las grasas. También hay que limitar la comida precocinada, los quesos y la charcutería, la sal, las grasas cocidas, las frituras, los azúcares lentos refinados (pan blanco, etc.) y los alimentos que contienen caseína (yogur, queso blanco, etc.). Se recomienda la carne magra, el pescado azul, las frutas y legumbres frescas y secas, y el arroz integral.

– El deporte. Los estudios confirman que practicar una actividad muscular ayuda a combatir la piel de naranja, reforzando los músculos internos y superficiales y mejorando la circulación sanguínea.